viernes, 22 de abril de 2016

CUANTO MÁS GRUESA ES LA ARMADURA, MÁS FRÁGIL ES EL SER QUE LA HABITA

Ser una persona frágil supone tener una sensibilidad especial, que vamos protegiendo mediante una coraza, añadiendo capas ante cada decepción y sentimiento frustrado. Hasta la persona más sensible puede volverse fría cuando se siente amenazada por una situación por la que no está dispuesta a pasar.

Hay situaciones que a todos nosotros nos resultan difíciles de afrontar, asumir y encajar como las de abandono, rechazo, desprecio, culpa, etc. En las situaciones donde nos sintamos especialmente vulnerables haremos un repliegue con el fin de protegernos. Esto es algo fundamental para preservar nuestra integridad.

El carácter y temperamento de cada persona influirá en su comportamiento ante este tipo de situaciones que pueden provocar un gran dolor emocional. Por eso hay quienes se exponen a situaciones dolorosas sin protegerse, y con cierta tendencia al masoquismo, hasta quedar fuertemente magullados y heridos.

Otro tipo de personas en cambio se mantienen precavidas: cuando anticipan una situación similar a la de alguna experiencia anterior, son capaces de poner barreras y volverse impermeables, indiferentes a cualquier emoción o sentimiento.

“Sin duda, tu coraza te protege de la persona que quiere destruirte. Pero si no la dejas caer, te aislará también de la única que puede amarte.”
-Richard Bach-

Ser frágil no significa ser débil

Ambos tipos de personas descritas anteriormente estarían en polos diferentes, aunque siendo dependientes de su misma fragilidad. Ni tirarse al vacío es una opción sana, al igual que tampoco lo es atrincherarse para insensibilizarse.

La fragilidad es comúnmente relacionada y confundida con la debilidad: ser frágil me indica la intensidad de mis emociones, mi sensibilidad para experimentar mis sentimientos y la dificultad que tengo para mostrarme tal y como soy por miedo a que me hieran.

Siendo frágil puedo ser fuerte ante las circunstancias, avanzando y conquistando mis temores. Sin embargo, no permito mostrarme sensible, aunque internamente esté sufriendo, pasándolo mal y sintiéndome solo. Quiero aparentar fortaleza colocándome mi armadura, haciéndome creer que no me afecta, cuando la realidad es que me afecta tanto que siento no poder soportarlo.

Somos capaces de comprobar nuestra fortaleza cuando seguimos confiando a pesar de las traiciones, cuando avanzamos a pesar de nuestros miedos y nuestra tristeza, cuando mostramos nuestra vulnerabilidad y sensibilidad a quien lo merece.

Mostrándome tal y como soy

Cuando reprimimos las emociones, cuando levantamos muros ante todo lo que sentimos, permitimos que solo nos puedan ver de forma superficial, e incluso tratamos a las demás personas de igual manera, teniendo así relaciones superfluas sin especial compromiso.

¿Podemos así conocernos tal y como somos? ¿Damos la oportunidad de que nos puedan conocer de verdad? Añadir capas a nuestra armadura tiene estas consecuencias, nos perdemos quienes somos. Vivimos atrapados por el miedo, con el fin de mantenernos cerrados al dolor.

“Si quiero conocerme a mí mismo, todo mi ser, la totalidad de lo que soy y no solamente una o dos capas, entonces es obvio que no debo condenar, debo estar abierto a cada pensamiento, a cada sentimiento, a todos los estados de ánimo, a todas las inhibiciones.”
-Krishnamurti-

Cuando somos especialmente sensibles, desarrollamos nuestra capacidad para evitar estar en nosotros, nos enfrentamos al mundo desarrollando con diversos perfiles, que son diferentes dependiendo de nuestro carácter: los tímidos y vergonzosos, retraídos, bordes, complacientes, cuidadores, los que siempre están para los demás, etc.

De alguna manera, todas estas son nuestras máscaras con las que nos protegemos, adoptando un rol determinado. Y así eludimos, siempre que podemos, hablar de nosotros mismos y entrar en quienes realmente somos.

Con pequeñas mentiras se pierde a grandes personas.

Aprendiendo a conocerme dando paso a mis emociones

Es seguro que volveré a sentir la traición, me volverán a hacer daño y las cicatrices de mis heridas se abrirán de nuevo. Es algo que no puedo evitar, porque forma parte de la vida misma, de mi paso por ella. Si realmente quiero vivirla, aprender a conocerme y a conectar con los demás, he de exponerme a que todo esto pueda suceder aunque me sienta frágil.

Mi insensibilidad, frialdad, mi armadura; la coraza y los muros que levante no son la solución.Esconderme fusionándome con los demás es mi autoengaño, el rol que ejerzo para sentirme seguro. Todo es una falsedad, una triquiñuela que me impide reconocerme.

Anestesiamos nuestra sensibilidad impidiendo que se exprese, porque cuando, en el pasado, hemos tenido la sensación de haber encontrado a la persona con quien poder compartirla, hemos sido traicionados. Al abrirnos, hemos perdido nuestro propio rumbo y amor, para poder ir aceptándonos, construyendo de nuevo un amor aún más real.

Este proceso es el de mayor vulnerabilidad, ya que estamos reconstruyendo nuestra identidad dando un paso al frente, aprendiendo a explorar e ir reconociendo la sensibilidad que hemos ocultado con cerrojos. A la vez que estamos más expuestos hay mayor probabilidad de que nos hieran, porque estos cambios suponen a su vez una trasformación en la relación con otra persona y en los roles establecidos.

Los desengaños por los que pasamos tanto de nosotros mimos como con las demás personas, nos ayudan a ver con más claridad con qué tipo de personas queremos estar. Vamos seleccionando a través de cuestiones más profundas como los valores, la honestidad y la autenticidad.

Al fin y al cabo todo este trayecto tiene sus aprendizajes a cada paso que vamos dando. Dejando así que se manifiesten nuestras emociones, por dolorosas que resulten, facilitamos el encuentro con nosotros mismos, y la conexión profunda con el resto del mundo.

Fuente: https://soyespiritual.com/pensamientos-positivos/cuanto-mas-gruesa-la-armadura-mas-fragil-la-habita.html


miércoles, 20 de abril de 2016

CREER EN TI SERÁ TU MEJOR OPCIÓN

¿Verdad que cuándo somos pequeños parece que no existen los límites? De pequeños creemos que podemos ser todo aquello que soñamos: astronautas, bomberos, policías… Pero, cuando nos hacemos mayores los límites se encuentran por todas partes, ¿o son límites que nosotros mismos creamos?

Nunca permitas que te desalienten los que no creen en ti, al contrario, esfuérzate más y muéstrales que eres capaz
-Hernán Sabio-

Tú puedes con todo

El miedo al fracaso, la poca autoestima, las dudas, los miedos, todo esto provoca que nuestra autoconfianza no se encuentre en su mejor estado y esto ¡nos impide ser aquello que queremos! Por eso, debes siempre creer en ti mismo y confiar en tus posibilidades, pues esto te ayudará a ser una mejor persona que labrará su propio camino hacia al éxito, sin barreras.

Hoy veremos algunos de los beneficios que derivan de creer en uno mismo, algo que quizás te inste a quererte un poco más y ¡confiar en ti! Porque tú puedes con todo.

Criticarás menos

Cuando emitimos un juicio o criticamos a alguien, lo único que estamos haciendo es describirnos a nosotros mismos. Además, centrarte tanto en los demás impide que puedas dedicarte más tiempo a ti mismo, lo que evitará que crezcas como persona.

Cuando seas una persona con una confianza en ti mismo que ¡hasta te sorprenda!, verás cómo te conviertes en una persona menos crítica con los demás. ¿Empezarás a centrarte en ti mismo de una vez?

Menos excusas

¿Cuántas excusas te dices en tu día a día? “No tengo tiempo” es una de las más utilizadas y, muchas veces, ¡no es verdad! Los miedos provocan que te excuses para no llevar a cabo o hacer aquello que deseas. Creer en ti mismo hará que te excuses menos y que hagas más. ¡Ponte en acción!

Serás una persona perseverante

La perseverancia es algo que nos cuesta y que evita que continuemos caminando por ese sendero que has decidido recorrer. Creer en ti mismo te permitirá saber lo que vales, que las barreras las puedes superar si quieres y que el esfuerzo y las dificultades siempre tienen un resultado positivo. Así que, ¡persevera!

Serás más objetivo ante las críticas

Es difícil no tomarnos las críticas como algo personal, pero en muchas ocasiones esto manifiesta lo poco que te valoras y lo poco que crees en ti. Es por esto por lo que creer en ti mismo, confiar en ti mismo, te permite ver las críticas desde una perspectiva mejor. De esta manera, lograrás identificar aquellas de las que podrás beneficiarte o aquellas que deberás ignorar.

Desarrollarás un mayor autocontrol

Un pájaro posado en un árbol nunca tiene miedo de que la rama se rompa, porque su confianza no está en la rama sino en sus propias alas

Creer en ti solamente tiene una salida: el éxito en todos los aspectos de tu vida. No es algo baladí, no es algo que no deba preocuparte. Creer en ti es algo que debes tener en cuenta para ser feliz, para hacer realidad todos tus sueños y para convertirte en la mejor versión de ti mismo.




lunes, 18 de abril de 2016

PASIÓN: CONDIMENTO DE LA VIDA

La pasión es un sentimiento muy intenso, que involucra el deseo y el entusiasmo por algo. Refleja un interés particular por una causa, idea, actividad, persona u objeto. Decimos que alguien se apasiona por algo cuando establece una relación de afinidad muy fuerte con ese algo. Hay pasiones que enaltecen la condición humana y constituyen el condimento que nos lleva a materializar los logros más grandes.

La pasión es una realidad que nos autodefine, es decir, que expresa un rasgo significativo de nuestra identidad, de nuestra personalidad. Es importante distinguir entre una pasión y un pasatiempo, ya que son términos que tienden a homologarse. Por ejemplo, una cosa es ser un “trompetista”, lo cual constituye una “pasión” y otra cosa es “interpretar la trompeta”, lo que podría tomarse simplemente como un “pasatiempo”.

“Si la pasión, si la locura no pasaran alguna vez por las almas… ¿Qué valdría la vida?”
-Jacinto Benavente-

Las actividades que conllevan verdadera pasión requieren cantidades enormes de tiempo y energía. Son convicciones auténticas, frente a las que nunca nos sentimos completamente satisfechos. Recabar información, involucrarnos en diferentes ámbitos u horas y horas de práctica nos permiten encauzar nuestras pasiones por el sendero de la excelencia.

Tipos de pasión

Existen distintos tipos de pasión según la causa que las motive. Es así como unas pueden ser positivas o armónicas y otras negativas u obsesivas. Las pasiones positivas se caracterizan por ser de elección libre. Son placenteras, dejan tiempo para otras actividades y no pretenden opacar a alguien, como tampoco satisfacer los deseos de otro, en detrimento de los propios.

La segunda modalidad, es decir, las pasiones negativas, se distinguen fundamentalmente por ser inmanejables para las personas que las “padecen”. No las controlamos, por el contrario, ellas nos controlan. Buscan satisfacer los deseos de otros, generan sentimientos de culpa, pérdida de autoestima y ansiedad. Por tanto, son muy autodestructivas y requieren orientación y tratamiento psicológico en la mayoría de los casos.

En algunas situaciones, la pasión positiva puede desaparecer por la interferencia de otros. Por ejemplo, cuando los padres buscan desarrollar o afianzar los talentos de sus hijos. Aunque bien intencionados, les recuerdan permanentemente asumir las responsabilidades adquiridas con su tarea deportiva o artística predilecta. Así generan una pérdida paulatina de interés en dicha actividad. Recordemos que la pasión es de libre práctica y elección.

De otro lado, hay costumbres que llevan a dejar de lado los compromisos adquiridos para dedicar la mayor parte del tiempo a actividades que aportan poco. Es el caso de los videojuegos, las redes sociales o los avances del equipo de fútbol favorito. Este tipo de aficiones pueden resultar adversas en la calidad de vida. Es por eso que debemos permanecer atentos para orientar y canalizar el tiempo y la energía dispuestos, en actividades que en verdad aporten algo positivo.

Una estrategia que no falla es la de partir de aquello en lo cual tenemos habilidad. Esto es fundamental a la hora de emprender cualquier proyecto. Enfocarnos hacia ello no solo amplía nuestro horizonte, sino que nos acerca a quienes tengan intereses similares. Esto generará un panorama en el que hay grandes posibilidades de éxito.

Para tener en cuenta

El conformismo es el principal enemigo de nuestras pasiones. Por eso, es mejor asumir una actitud humilde, pero ambiciosa al mismo tiempo y tomar ejemplo de los grandes hombres que se han jugado a fondo por sus ideales. No podemos poner límites a nuestros sueños, muchas pasiones desaparecen cuando nuestros temores afloran. Por tanto debemos ser tenaces y arriesgar.

Es imperioso alejar de nosotros todo lo que sea negativo. Recuperar la actitud soñadora y curiosa que teníamos de niños y apartar toda limitación mental que ponga límites a lo que deseamos lograr. No podemos continuar desperdiciando nuestro tiempo y energía en cosas que no correspondan a lo que verdaderamente nos estremece en la vida.

Pocas cosas son tan estimulantes como compartir nuestra pasión con otros. Nos permite reconectarnos con nuestro interior y dar lo mejor de nosotros mismos. Pero no solo eso, es posible que podamos despertar la pasión que dormita en otros. Incluso es probable que nuestros destinatarios se conviertan en nuevos estimuladores de la pasión en los demás.

Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com/pasion-condimento-de-la-vida/



domingo, 17 de abril de 2016