martes, 9 de diciembre de 2014

“HABLAR CON UNO MISMO”

Quien siempre está contigo eres tú. Por eso es necesario hablar con uno mismo. Este tipo diálogo enfoca mejor tu atención respecto a tus deseos, necesidades y actos debido a que al hacerlo, la toma de decisiones es menos impulsiva. Hay varios tipos de diálogos que incrementan tu salud.

Tienes que encontrar un sistema para que tu corazón y tu cerebro se pongan de acuerdo ¿cuál? hablar contigo mismo.

¿Hablas contigo mismo en voz alta? ¿Eso significa que te estás volviendo loco? ¿Perdiendo la cabeza? ¿Listo para el manicomio? Para nada.

A pesar de que vivimos en un mundo ruidoso, mucha gente lidia con demasiado silencio en sus vidas, gente que vive sola o que vive con otras personas que están absortas en sus propias cosas.

Cuando te sientes solo, lo más probable es que estés dejando de prestar atención suficiente a una persona muy especial. Una que siempre está ahí contigo. ¿Quién es? Eres tú, por supuesto.

Hablar con uno mismo no sólo alivia la soledad, también puede hacerte más inteligente. Te ayuda a aclarar tus pensamientos, descubrir lo que es importante y confirmar para arriba cualquier decisión que estés contemplando. Sólo hay una condición: Te vuelves más inteligente sólo si hablas con respeto a ti mismo.

Aquí hay cuatro tipos de auto-conversación que te harán más inteligente y conseguirán que te sientas mejor acerca de ti mismo:

Halagador. ¿Por qué esperar a obtener elogios de otro? Si te los mereces, elógiate tú mismo. Además, la mayoría de la gente no va a tener ni la más remota idea acerca de las pequeñas acciones que haces bien. Cómo por ejemplo que decidiste pasar de largo la heladería para mantener tu compromiso acerca de perder peso. ¿Eso no merece un elogio, tal como: “Estoy orgulloso de ti“?

De motivación. Es posible que no tengas ganas de hacer las tareas aburridas o difíciles, cómo ordenar tu cuarto o estudiar, pero todo se hace más fácil si estás recibiendo ánimos. Algo así como, ¡Vamos campeón, arregla esto durante la mañana y por la tarde serás libre! ¿Por qué no decírtelo a ti mismo.

Diálogo Exterior. ¿Tienes problemas con tomar una decisión? ¿Si te quedas o vas? ¿Si hablas o permaneces en silencio? Las opciones no son fáciles. En efecto, debido a que son muy difíciles, a menudo no llegamos a hacer una elección realmente, tenemos por costumbre responder impulsivamente por hábito o ansiedad. Es mucho más eficaz, sin embargo, crear un diálogo contigo mismo para poder oír lo que opinas. “Quiero quedarme por x pero quiero ir por y. Estoy claramente ambivalente. Sin embargo, necesito saber qué decisión tomar. Es hora de tener un interesante diálogo conmigo mismo y ver en qué dirección sopla el viento“. Tener este tipo de diálogo puede ayudarle a hacer un compromiso digno de elogio o una conciliación viable entre sus deseos, sus necesidades y expectativas de los demás.

El establecimiento de objetivos. Digamos que estás tratando de ser mejor organizado para que las vacaciones no sean tan frenéticas. Establecer un objetivo y hacer un plan (es decir, qué hacer, cuándo hacerlo, cómo hacerlo) puede ser de gran ayuda. Claro que puedes simplemente hacer una lista, pero decirlo en voz alta centra tu atención, refuerza el mensaje, controla tus emociones fuera de control y te aleja de las distracciones. Los mejores atletas hacen esto todo el tiempo diciéndose a sí mismos “Mantén la cabeza hacia abajo. Mantén tus ojos en la pelota. Respira“. A ellos les funciona, ¿por qué no te va a funcionar a ti?

Tanto si estás viviendo por tu cuenta o vives con más gente, siempre estás viviendo contigo mismo. Así que no te dejes fuera de la ecuación. Conversa, charla, comunícate respetuosamente contigo mismo. No es un signo de locura. Es un signo de buena salud.


http://barcelonalternativa.es/porque-es-necesario-hablar-con-uno-mismo/


lunes, 8 de diciembre de 2014

EL CONSEJERO DE LINCOLN

Una vez me contaron que cuando Abraham Lincoln estaba buscando gente para el consejo de ministros, uno de sus consejeros le sugirió el nombre de cierta persona. Abraham lo rechazó. - ¿Por qué? -le preguntó el consejero. - No me gusta su cara -respondió Lincoln. - ¡Ése no puede ser el motivo! -exclamó el consejero-; pero si él no es responsable de su cara... cuanto menos no debería ser un motivo. ¿Qué puede hacer? No puede evitarlo. - No, dijo Lincoln-, después de los cuarenta, cada hombre es responsable de su cara.

Estoy de acuerdo con él. Es absolutamente cierto. A partir de los cuarenta eres responsable de tu cara. Es la forma en que has vivido, has amado y te has preocupado; es la forma en que te has comportado y relacionado; es lo desdichado o extático que te hayas permitido ser. Es tu autobiografía".


 Osho / El ABC de la Iluminación


domingo, 7 de diciembre de 2014

UBUNTU - "YO SOY PORQUE NOSOTROS SOMOS"

Un antropólogo propuso un juego a los niños de una tribu africana. Puso una canasta llena de frutas cerca de un árbol y le dijo a los niños que aquel que llegara primero ganaría todas las frutas.
 Cuando dio la señal para que corrieran, todos los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos, después se sentaron juntos a disfrutar del premio.
 Cuando él les preguntó por qué habían corrido así, si uno solo podía ganar todas las frutas, le respondieron: UBUNTU, ¿cómo uno de nosotros podría estar feliz si todos los demás están tristes?

 UBUNTU, en la cultura Xhosa significa: "Yo soy porque nosotros somos."


viernes, 5 de diciembre de 2014

¡QUÉ CANSADO ES SER YO MISMO TODO EL RATO!

Es terrible esa sensación que tenemos a veces de querer que la tierra nos trague para evitar determinadas experiencias y situaciones.

No queremos entrar en ellas, porque ya sabemos exactamente cómo se van a desarrollar. Atravesarlas, más que sentirnos vivos nos hace sentirnos en un bucle en el que todo se repite una y otra vez.

Pensemos por ejemplo en una comida familiar.

Sabemos cómo vamos a reaccionar, lo que vamos a decir, lo que vamos a hacer y en qué momento, qué palabra del otro va a dispararme, en qué momento me voy a levantar de la mesa como una moto… Y aunque lo sabemos y no nos gusta, no somos capaces de cambiar nuestros comportamientos.

Uno hace intentos y se plantea: “hoy no me voy a dejar provocar…”, “hoy voy a ser capaz de no fingir a ver si se da cuenta…” o quizás un simple “hoy no voy a dejarle que me sirva toda la comida que ella quiera…”

Y de repente todo ha pasado… tal y como sabíamos que pasaría… no importa que haya sido una experiencia agradable o desagradable, nos hemos tragado algo que no nos apetece, que sabemos que ya no digerimos bien y nos sentimos empachados con nuestra propia vida.

¿Por qué en esas situaciones repetimos una y otra vez los mismos patrones y no somos capaces de romperlos?

¿No sería fantástico llegar a esa comida y que en lugar de actuar “el niño bueno”, “la hija triunfadora”, “el tío egoísta”, “la madre sobreprotectora”, “el padre seco”,… cada uno pudiera liberarse de “su papel” y sentirse libre de hacer, sentirse y expresarse conforme a lo que de verdad necesita, desea y quiere en ese momento?

¿No sería fantástico ser capaces de abrirnos a la vida sin la predictibilidad de nuestro personaje? Abrirnos sin saber lo que va a pasar y lo que es más importante, sin sabernos a nosotros mismos. Con la capacidad de descubrirnos un poco más en cada experiencia.

De vez en cuando conviene preguntarse: ¿cuánto tiempo hace que no me sorprendo a mí mismo? ¿cuánto hace que no descubro algo de mí que no sabía? ¿cuánto que me descubro entregándome a una experiencia que nunca habría imaginado?

Si hace demasiado, quizás estás en ese punto de estar cansado de ser tú mismo todo el rato y es el momento para que descubras qué te impide cambiar, reinventarte o simplemente ampliar horizontes.

Yo encontré esas respuestas en el Eneagrama que se convirtió en la herramienta que me ayuda a encajar las piezas del puzle de mi personaje.

El Eneagrama en su origen es una representación de las leyes del despliegue de la realidad. No es de extrañar pues que me haya ayudado a ver cómo yo me aparto de ese despliegue, me niego a ver las señales, cómo me resisto a los cambios que la vida me propone, a los que yo me niego para afirmarme.

Para describir estas resistencias, el Eneagrama desmenuza y distribuye los conceptos de cualquier corriente psicológica y/o espiritual y nos permite convertir enfoques opuestos en complementarios, permitiéndonos una comprensión más profunda del fenómeno de la personalidad.

¿Por qué desarrollé “un personaje”? ¿Fue una respuesta a la pérdida de contacto con el Absoluto? ¿Fue una reacción a un trauma de la infancia? ¿Fue una consecuencia de la genética que heredé?

Si colocamos estas tres visiones a la luz del Eneagrama, se despolarizan y se convierten en un rayo de luz blanca que me permite ver las cosas con mayor claridad porque descubro que las tres apuntan a una misma verdad.

Lo biológico, lo psicológico y lo espiritual se integran para permitirme una mayor comprensión de quién soy hasta poder llegar a mi verdadera naturaleza.

¿Por qué me comporto como lo hago en mis relaciones? ¿Por efecto de mi parte instintiva? ¿Por cómo fue la relación con mi madre? ¿Porque tengo que descubrir una verdad profunda sobre mí en el otro?

Vuelvo a colocar las visiones en el Eneagrama y se me abren nuevas perspectivas.

¿Cómo me relaciono con mi cuerpo? ¿Es la parte de mí que más valoro y cuido? ¿Es la parte que cuido para gustar a los demás? ¿Es sólo un instrumento?

Cada enfoque recoge parte de la verdad y al colocarlos sobre el Eneagrama se revelan los por qués, en qué proporción y qué parte he descuidado y tengo que atender.

El Eneagrama es un catalizador del autodescubrimiento y del cambio que puede ayudarte a juntar las piezas de tu puzle.

Creencias, patrones emocionales y conductas que te gustaría cambiar pero que al intentarlo se derrumban como un castillo de naipes porque no eras consciente de cómo lo que querías cambiar estaba engranado con el resto de los planos de tu personalidad.

Por eso cuando descubrimos nuestro tipo empezamos a entender esas conexiones y todo encaja.

Y no es que el tipo me describa a mí, no. Mi tipo en el Eneagrama no es una etiqueta que me define, es una radiografía de mis dificultades para fluir con la realidad y para que quién yo soy en realidad pueda expresarse en el mundo.

Este descubrimiento lleva a otro más sorprendente aún.

Cuando por fin los mecanismos de mi personalidad se revelan no tengo que hacer nada para cambiarlos, la propia observación (la observación real, no la teórica) produce gradualmente y respetando nuestros límites, el cambio que estábamos buscando y necesitando.

Éste es el verdadero valor del Eneagrama, que nos facilita una observación de 360º sobre nosotros mismos, que nos impide seguir engañándonos.

¿Quién después de descubrir su verdad más profunda es capaz de olvidarla y volver a fingir ser otro que ya no es?

Pedro Espadas

www.eneagramaparaautoconsciencia.com


jueves, 4 de diciembre de 2014

NUESTRO MIEDO MÁS PROFUNDO

Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos sin medida. Es nuestra luz, no nuestra oscuridad lo que más nos asusta.

Nosotros nos preguntamos, ¿quién soy yo para ser brillante, magnífico, talentoso y fabuloso? En realidad, ¿quién eres tú para no serlo? Tú eres un hijo de Dios. Tu pequeño juego no sirve al mundo. No hay nada iluminado en encogerse para que otras personas no se sientan inseguros a tu alrededor. 

Todos estamos destinados a brillar, como hacen los niños. Nacimos para manifestar la gloria divina que está dentro de cada uno de nosotros. No esta sólo en algunos de nosotros, está en todos.

Y cuando permitimos que nuestra luz brille, inconscientemente damos permiso a otros para hacer lo mismo. Como estamos liberados de nuestro propio miedo, nuestra presencia automáticamente libera a otros.

Marianne Williamson