miércoles, 2 de diciembre de 2015

SIEMBRA GRATITUD Y OBTENDRÁS SUS FRUTOS

La gratitud se puede expresar de muchas formas, a través de nuestra conducta, con un gesto, una mirada, un abrazo, una sonrisa. No solo con palabras agradecemos, contamos con multitud de recursos. Cuando existe un agradecimiento de corazón resulta conmovedor.

La actitud de la gratitud va más allá de las personas, se extiende a la vida y la naturaleza, las circunstancias y las lecciones que aprendemos en cada situación

Este sentimiento tan poderoso tiene cabida en las personas que se sienten satisfechas con sus vidas; y no tienen la necesidad de hacer reproches, guardar rencores y acumular resentimiento por hechos ya pasados.

Todas las personas pasamos por malas experiencias, nos contaminamos y asfixiamos con hechos que nos han resultado desagradables. Luego los trasladamos a otros contextos, con otras personas, y vamos intoxicando las relaciones que mantenemos.

“Es una locura odiar a todas las rosas sólo porque una te pinchó. Renunciar a todos tus sueños sólo porque uno de ellos no se cumplió.”
-Antoine de Saint-Exupéry-  El Principito

Curando nuestras heridas

Al sentirnos dañados por asuntos dolorosos con los que hemos tenido que convivir, tendemos a crearnos una capa de protección, cubriendo nuestras heridas con todas las capas que creemos convenientes. Estas capas nos sirven para determinadas situaciones, sin embargo, no nos permiten mostrar nuestra intimidad, incluso nos cerramos al amor.

Nuestra belleza, y esencia de cómo somos realmente está bajo todas esas capas, y permitimos a muy pocas personas, y durante cortos periodos de tiempo acceder a nuestro ser más puro e inocente, donde más vulnerables nos encontramos, y a la vez más auténticos somos.

Cualquier experiencia que nos lleve al contexto de nuestras heridas hace que nos pongamos a la defensiva; ya que emerge un propio sentimiento de culpabilidad del que pretendemos escapar

Cerrar nuestras heridas requiere de paciencia, de conciencia sobre lo que nos ocurre; de aceptación, y de un gran valor para exponernos al mundo que nos rodea; sin temor al daño con el que nos podamos encontrar; abriéndonos poco a poco a las experiencias que nos brinda la vida.

“Por supuesto que te haré daño. Por supuesto que me harás daño. Por supuesto que nos haremos daño el uno al otro. Pero esta es la condición misma de la existencia. Para llegar a ser primavera, significa aceptar el riesgo de invierno. Para llegar a ser presencia, significa aceptar el riesgo de la ausencia.”
-Antoine de Saint-Exupéry-  El Principito

Experimentar la gratitud

Al hacernos conscientes de nuestras heridas, y lo que suponen en nuestras vidas, estamos a su vez en una mayor apertura para experimentar la gratitud. Puesto que permitimos una mayor conexión con las demás personas; a través de la confianza y la comprensión, dejando a un lado el temor a que nos puedan traicionar.

El miedo y la desconfianza impiden que experimentemos el sentimiento de agradecimiento, manteniéndonos alerta ante la posibilidad de que haya un interés oculto

Cuando recibimos un halago, nos reconocen nuestra labor en algún ámbito, y nos ofrecen unas palabras bonitas acerca de lo que suponemos para alguien; de inmediato se enciende la alarma, interpretamos que existen unos intereses ocultos, y que, lo que nos están diciendo no es real.

En esas ocasiones estamos dejando de ser agradecidos, al desviar la atención y centrarnos en nuestros miedos, que son los que permanecen constantes e impiden que encajemos cualquier muestra de afecto y aprecio. Boicoteamos así nuestras vidas aumentando nuestras capas de protección, que nos vuelven impermeables incluso ante la experiencia del amor.

Dando sentido a nuestras vidas

Agradecer es sinónimo de amarse a uno mismo, ya que supone dar sin expectativas y sin temores. Estar abierto a todo lo que sucede a nuestro alrededor, observando las consecuencias sin culpabilidad; sin juzgarlas como buenas o malas, simplemente aprendiendo de ellas a través de la humildad.

“Amarnos a nosotros mismos es recibir el amor que siempre está a nuestro alrededor. Amarnos a nosotros mismos es eliminar todas las barreras. Es difícil ver las barreras que levantamos en torno a nosotros, pero están ahí, e interfieren en todas nuestras relaciones.”

-David Kessler y Elisabeth Kübler Ross- Lecciones de vida

La vida cobra un mayor sentido cuando estamos dispuestos a vivirla, despojándonos de las capas que hemos ido construyendo alrededor de nuestras heridas. Agradecer supone arriesgarse, escucharse, sentir, emocionarse; conectándonos con nuestro entorno y con las relaciones que mantenemos. En definitiva, abrirse a la experiencia de amarse y de que nos amen.



martes, 1 de diciembre de 2015

SOLO SE VE BIEN CON EL CORAZÓN, LO ESENCIAL ES INVISIBLE A LOS OJOS

—Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto.

El principito se fue a ver las rosas a las que dijo:

—No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.

Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles:

—Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.

Y volvió con el zorro.

—Adiós —le dijo.

—Adiós —dijo el zorro—. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.

—Lo esencial es invisible para los ojos —repitió el principito para acordarse.

—Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella

—Es el tiempo que yo he perdido con ella… —repitió el principito para recordarlo.”

Recordando este entrañable fragmento de “El principito” hoy os traemos algunas de las enseñanzas más bellas que Saint Exupèry nos dejó para la vida.

En primer lugar nos recuerda la importancia de las pequeñas cosas, esas que pasan desapercibidas. Debemos de devolverle a los pequeños detalles el lugar que se merecen, puesto que un día nos daremos cuenta de que ellos son los que constituyen las más grandes hazañas.

Lo que para muchos es poco, para otros es mucho, por eso debemos apreciar cosas tan simples como los buenos días con un beso o un gesto de cariño. Si tu pareja, tu familia o tú mismo te reclamas la presencia de los pequeños placeres, hazte caso, pues son las que te hacen grande y conforman el aroma de los recuerdos.

Recuerda que, de la misma forma que un mar está compuesto por gotitas de agua, un día por diminutos segundos y una vida por infinidad de experiencias, el amor se forma con los pequeños detalles y tú te compones de cada una de estas pequeñas cosas que vives y que te hacen único.

Todo el mundo trata de realizar algo grande sin darse cuenta de que la vida se compone de lo más básico. Sé sincero con tu necesidad de hacer lo correcto en cada momento, porque tu interior te habla para decirte que no necesitas tener espectadores para sentirte grande.

Pero este bonito momento en la historia de El principito también tiene otras lecturas; entre ellas hoy queremos destacar que la verdadera belleza es la interior, pues es la única que no perece, la única que no se puede arrebatar y que solo se puede ver cuando se mira con los ojos del alma.

La belleza no se mide por lo que podemos apreciar a simple vista, pues la verdadera belleza es una actitud. Vivimos preocupados por las apariencias, por no resultar estrafalarios y por no desentonar ante los convencionalismos que nos aprisionan  y no nos permiten mostrar al mundo nuestro esplendor.

La realidad es que no existe en el planeta un maquillaje que consiga embellecer un corazón feo. Tenemos un grave problema a la hora de comprender esto que, por otra parte, es sumamente importante para gestar nuestro autoestima.

Un interior hermoso se construye amando la vida y deshaciéndonos de las ausencias y de los sentimientos negativos. Se constituye engrandeciendo nuestro mundo interior, haciéndolo más extenso, eliminando la comodidad emocional y coleccionando motivos propios.

Sé suave, no dejes que el dolor te endurezca. No dejes que el dolor te haga odiar, no permitas que la amargura te domine. Crea tu propia belleza, una que no se pueda definir con palabras y cultívate con los pequeños detalles.
Porque solo se ve bien con el corazón, pues lo esencial es invisible a los ojos…




lunes, 30 de noviembre de 2015

EL EFECTO MARIPOSA

“El batir de las alas de una mariposa puede provocar un huracán en otra parte del mundo”… Con esta simple frase podemos resumir en qué consiste el “efecto mariposa”. Pequeñas acciones pueden ayudar a crear grandes cambios. Esta idea sacada de la Física y de la “idea del caos” puede aplicarse a la psicología.  Las cosas que hagamos hoy influirán en nuestro futuro, que con pequeñas acciones podemos cambiar muchas cosas que no nos gustan de nuestra vida o simplemente que en lugar de culpabilizarnos por los errores que todos cometemos, podemos darle una solución introduciendo pequeños cambios.

Una famosa canción reza “La vida es como una barca, un remo lo mueve mi mano y otro remo lo mueve el azar”. ¿Por qué no cogemos nuestro remo con fuerzas y desafiamos al azar?

¿Pero qué podemos hacer por nuestro “efecto mariposa”? Te damos algunas ideas.

1. Habla directamente con las personas en lugar de hacer elucubraciones sobre ese o aquel malentendido.

2. Hazte escuchar. Poco a poco demostrarás a los demás que tienes una personalidad fuerte y no te sentirás ninguneado o maltratado etc.

3. Con tan sólo una sonrisa o unos buenos días crearás un ambiente agradable en torno a ti.

4 .Disfruta de pequeños placeres. Una taza de café o chocolate mientras observas como llueve a través de los cristales, observar como duerme un bebé, jugar con los niños o cerrar los ojos y oler y percibir el sonido del mar te proporcionarán una fuente de placer inmediata y que prolongarás en el tiempo. Te irán generando un “pozo de felicidad en tu interior”.

5. Hacer pequeñas cosas por los demás sin esperar nada a cambio. Pequeños gestos como acudir ayudar en campañas contra el hambre, ayudar a tu vecino en un apuro o dejarle el asiento a una abuelita en el autobús, crean efectos mariposa a corto, mediano y largo plazo. Para empezar está comprobado que el altruismo genera felicidad en las personas, por otro lado si unimos los pequeños gestos de cada uno generaremos un gran huracán. ¿Te imaginas que cada persona lleva un paquetito de arroz para los más desfavorecidos en la campaña navideña contra la pobreza; se acumularán kilos y kilos de arroz…y todo con un simple gesto; y si todos cedemos nuestro asiento a las abuelas, contribuiremos con el tiempo a generar una sociedad mejor, más humana y más feliz.

6. Detenernos un minuto cuando estamos enfadados, respirar hondo y pensar que somos afortunados por todo lo que tenemos…otro huracán…nuestros niveles de ansiedad bajarán, saldremos de la espiral del enfado y prevenimos sentimientos nada saludables. Gestos como estos previenen dolores de jaqueca, de estómago, resfriados etc. Las enfermedades están muy relacionadas con las emociones y sino que se lo digan a los romanos y su “Mens  Sana in Corpore Sano”.

7. Piensa en el hoy y no en el mañana. Si ahora puedes disfrutar de dar un paseo con tu pareja, hacer un pequeño viaje o reírte en la playa con un amigo y un bocadillo como compañía, hazlo. Volverás a generar un huracán felicidad con estos pequeños gestos… si te vienen malos momentos pensarás lo mucho que te has reído y has disfrutado de la vida en tiempos pasados y te ayudarán a sobrellevar mejor los malos momentos.

Ya sabes pequeños gestos pueden mejorar tu vida.




domingo, 29 de noviembre de 2015

LA IMPORTANCIA DE LOS SUEÑOS EN MI VIDA

¿Qué seríamos sin sueños? Todos tenemos diferentes sueños que nos ayudan a que nuestra vida tenga un sentido… llegar a tener y ejercer la profesión que siempre hemos soñado, formar nuestra propia familia, ver crecer a nuestros hijos… ¿Qué seríamos sin sueños? Pues posiblemente barcos a la deriva sin un rumbo fijo ni definido.

¿Qué seríamos sin sueños? Pues posiblemente no seríamos los mismos. No tendríamos ilusiones por las que vivir, todo nos daría igual. Nuestra vida sería gris y triste porque no tendríamos nada por lo que luchar. Sin sueños no tendríamos ganas de levantarnos por la mañana y empezar un nuevo día porque diríamos… ¿Y para qué? ¿Y por qué?

“La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante.”
-Paulo Coelho-

Siempre tuve sueños en mi vida…

“Siempre tuve sueños desde pequeña… en cierto modo se podría decir que era y sigo siendo todo una soñadora. Eran mi motor y mis ganas de vivir. Hoy que han pasado muchos años y muchas cosas en mi vida, sigo protegiendo mis sueños con sumo esmero. Si no fuera por ellos, muchas veces cuando las cosas pintan feas hubiera tirado la toalla.

Porque los sueños son la luz que ilumina mi vida, el motor que me hace seguir adelante, el ingrediente principal que hace que consiga o intente conseguir mis objetivos. ¿Qué sería yo sin sueños?… Un árbol mustio, un día sin sol, un caminante solitario que camina sin rumbo…”

“Si no puedes volar entonces corre, si no puedes correr entonces camina, si no puedes caminar, entonces arrástrate, pero sea lo que hagas, sigue moviéndote hacia adelante.”
-Martin Luther King-

¿Qué debemos hacer para intentar cumplir nuestros sueños? No dejarnos rendir

De acuerdo… vale un ratito de caras tristes, unas lágrimas… pero pasado el momento, agarra tu sueño con más fuerza y sigue insistiendo… ¡el que la sigue, la consigue! No dejes las cosas pasar y luego te digas ¡podría haber sido, pero no lo intenté!.

“No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.”
-Mario Benedetti-

Ten presente tus sueños cada día

Ten tus sueños cada día en tu cabeza, como si de un amigo fiel se tratara que te acompaña a todos sitios. No es cuestión de obsesionarse pero tampoco de ¡dormirse en los laureles! Los que insisten, como si trabajaran ¡a pico y pala, a pico y pala! consiguen las cosas.

Haz algo cada día para perseguir tus sueños

¿Qué quieres conseguir un trabajo? No dejes ni un solo día de mandar curriculums, o pensar por ejemplo que podrías hacer tú para autoemplearte… ¿Qué estás sintiendo la necesidad de tener un amor? propicia situaciones, no te rindas por fracasos del pasado, ¿Qué quieres ser médico? Estudia sin rendirte; ¿Que siempre has querido escribir un libro? ¡Escríbelo!

No olvides que tus sueños y tus objetivos se van consiguiendo poco a poco, con esfuerzo diario y mucha paciencia. Tienes que ser consecuente, reflexivo y persistente para poder alcanzarlos. ¡A por ellos…!

No te olvides de tu autoestima

Muchas veces dejamos que nuestros sueños no se hagan realidad porque decimos “Yo no voy a ser capaz”, “yo no valgo para esto”, “más hace el que quiere que el que puede”… Ten autoestima, cree, confía en ti y aplícalo para que los sueños que quieres que se hagan realidad.

No dejes las cosas en manos de la suerte

Los sueños se consiguen trabajando, no esperando a que la suerte llegue a nuestra puerta. Su sueñas y trabajas por tus sueños, tarde o temprano te llegarán, piensa que te llegarán… El optimismo sin duda es un gran aliado de los sueños.

No lo quieras todo de golpe

Las cosas no se consiguen de la noche a la mañana, sé paciente y perseverante. Son un buen comienzo para que tus sueños se cumplan. ¿Cuál es tu sueño? ¿Qué estás haciendo tú para que se cumpla?




sábado, 28 de noviembre de 2015

LAS PERSONAS COMPASIVAS TIENEN UNA COSA EN COMÚN: HAN PASADO POR COSAS DIFÍCILES

Jordan Grey nos cuenta la siguiente anécdota:
Estaba en un retiro en Colorado con treinta personas más.
Cada una de esas personas había sido escogida bajo el importante criterio de que fueran emprendedores que estuvieran cambiando el mundo desde su área de trabajo.
Había una mujer en particular hacia la cual sentía una atracción, no del tipo física, sino por su presencia.

Siendo yo, siempre el observador… rara vez el que entabla la conversación, la miré en la distancia durante los primeros dos días del evento.

La vi interactuando con todo el mundo con un trato amable, profundo y genuino. Después de observarla lo suficiente sin haberle dicho más que un puñado de palabras en todo el fin de semana, me sentí preparado para preguntarle lo que había querido preguntarle desde que la vi interactuando por primera vez con las personas a su alrededor.

Me acerqué a ella y haciendo un gesto que apuntaba a su “todo” le pregunté: ¿cómo llegaste a ser de esta manera?
‘De esta manera’ significaba amable, compasiva y con una gran fuerza de amor que fluía naturalmente.
Ella intuitivamente sabía a lo que me refería con mi pregunta, se tomó un tiempo para responder… un largo tiempo. Luego rompió el silencio diciendo algo que me da vueltas en la cabeza hasta el día de hoy.

Después de un largo respiro, me miró a los ojos penetrantemente y me dijo: “Fue ganado duramente”.
Eso era. Eso era todo lo que tenía que decir. Fue ganado duramente.

La profundidad de su forma de ser compasiva vino del todo del dolor sufrido y sanado a través de largas décadas de trabajo sobre sí misma. Y está lejos de ser alguien poco común.

Todas las grandes personas que he conocido en mi vida han experimentado grandes dolores y penas. Todos han pasado por cosas que serían difíciles para cualquiera.

Todas las personas que he conocido que tienen esta gran aura de amor, compasión y amabilidad han vivido cosas realmente difíciles de vivir.

Quizás esto sea algo común entre los seres humanos. Todos hemos pasado por cosas difíciles y dolorosas… y eventualmente hemos crecido con la experiencia y hemos podido compartir nuestros aprendizajes con los demás.

Todos alguna vez hemos sentido pena, ansiedad o hemos perdido a alguien muy cercano a nuestro corazón (ya sea por la muerte o por el término de una relación importante.)

En cierta medida, el ser humano tiene que pasar por estas experiencias dolorosas para poder ir encontrándose con él mismo, para descubrir el amor esencial que guarda en su corazón y para lograr ver y empatizar con el dolor que viven otros. 

El dolor no es único. No es una experiencia completamente atípica. Es parte de la condición humana. Esto no quiere decir que sea la emoción a la base de la experiencia del ser humano… sólo es una de ellas.

Hay mucho dolor en el mundo… pero también hay mucho amor. Lo importante es saber siempre encontrar el amor hasta en las experiencias más dolorosas.

Es por esto que es importante no juzgar a otros por sus acciones (las buenas y las malas), ya que nunca sabemos por qué están pasando…

Quizás alguien acaba de encontrar al amor de su vida y por eso ando con una sonrisa de oreja a oreja por el mundo.

O quizás alguien tiene a un familiar enfermo y está cansado, y por eso toca la bocina a otros conductores.

No es que nuestras emociones justifiquen nuestras acciones, sólo debemos aprender a ser compasivos con otros, ya que no sabemos por lo que pueden estar pasando.

Y cuando te encuentres con alguien que tiene un poquito de espacio extra en su corazón para todos los demás, reconoce que quizás llegaron a ser de esa manera debido a todo el dolor sufrido y sanado a lo largo de su vida.

Todos somos humanos, y estamos todos juntos en este camino.





viernes, 27 de noviembre de 2015

LAS PALABRAS TIENEN MAGIA: QUIEN PRONUNCIA LO QUE QUIERE, CONSIGUE LO QUE NECESITA

La “Magia de las Palabras”

Uno de los grandes descubrimientos de mi vida,  fue cuando conocí la “magia de las palabras”. Está demostrado que nuestras palabras están estrechamente relacionadas con nuestra actitud, y esta a su vez con nuestras creencias. La pregunta sería, ¿qué fue primero el huevo o la gallina? ¿Es mi actitud la que da lugar a mis palabras o son mis palabras las que condicionan mi actitud?

Sinceramente, creo que la influencia se da en las dos direcciones. La manera en que nos expresamos y como nos comunicamos está afectando a nuestra actitud, de igual forma la actitud que tenemos ante algo origina nuestra manera particular de comunicarnos.

El cuidado en el uso de nuestro lenguaje es una herramienta poderosísima para condicionar nuestros resultados en la vida, de la misma manera que observar como habla una persona, nos está dando muchas pistas sobre su sistema de creencias, muchas veces asentado a nivel subconsciente.

El uso que hacemos de nuestro lenguaje es una herramienta poderosísima para crear nuestros resultados en la vida.

Aquí y ahora, no voy a hablarte del poder de la comunicación, que es algo mucho más amplio. Saber comunicarse correctamente implica aspectos como, hacerse entender, entender a otros, comprender mejor lo que sucede, saber influenciar, crear conexión con tu interlocutor, fomentar el respeto, ganarse la confianza de los demás, etc.

Básicamente, el arte de la comunicación implica dominar tres aspectos: lo que decimos (palabras), como lo decimos (tono, etc.) y como actuamos (expresión corporal y facial). Hoy solo quiero centrarme en lo que decimos, en nuestras palabras, en como hablamos, en definitiva, en el uso que hacemos de nuestro lenguaje.

Si quieres algo, debes pedirlo
Lo primero que aprendí es que si quieres algo, debes pedirlo. ¿A que suena de evidente? Pues aunque te parezca extraño, muchas veces sucede todo lo contrario. Nos dedicamos a quejarnos y a decir lo que no queremos, y es entonces cuando nuestro cerebro se enfoca, precisamente en eso (en lo que no queremos) y abandona cualquier opción de centrarse en lo que realmente deseamos, perdiendo así muchos de los recursos que tenemos y podríamos utilizar para alcanzar nuestros deseos. Así de simple.

Neurológicamente, nuestro cerebro tiene unos mecanismos de funcionamiento muy claros, por ejemplo, no entiende los mensajes en negativo.

¿Qué quiero decirte con esto?

Si yo te digo que pienses en una galleta de chocolate, inmediatamente tu cerebro acudirá a los archivos donde tiene guardada su representación de lo que es una galleta de chocolate y la visualizarás. Pero si te digo que no pienses en un pastel de nata, tu cerebro prescinde del no, y busca es su archivo la representación que tú tienes de lo que es un pastel de nata y eso es precisamente lo que visualizarás. Ha omitido el no completamente. Se hizo un estudio con niños en un colegio y se vio que sustituir los carteles que indicaban no grites, por otros que decían habla en voz baja, era mucho más efectivo.

Cuando nos expresamos tenemos que poner especial cuidado en hablar en positivo, manifestando lo que realmente queremos y salir de la “actitud de la queja”, si lo que deseamos es que nuestra vida empiece a manifestar unos resultados positivos. Y tú, ¿cómo te expresas habitualmente?