viernes, 18 de noviembre de 2016

NO TE DEDIQUES A SOÑAR TU VIDA, SINO A VIVIR TUS SUEÑOS

Pasamos gran parte de nuestra vida en sueños, en ilusiones, imaginando lo que realizaremos, pensando en nuestro futuro, convirtiendo el mañana en la razón de ser del hoy, nos alentamos a través de lo que seguramente vendrá y es maravilloso vivir imaginando todo aquello que queremos vivir, que queremos experimentar, que deseamos forme parte de nuestras experiencias, sin embargo, desear no realiza, únicamente hay realidad en la mera acción.

Si existe algún conflicto entre el mundo natural y el moral, entre la realidad y la conciencia, la conciencia es la que debe llevar la razón.
Henry F. Amiel

Podemos idear muchas maneras de ser felices, vivir inmersos en un pasado tortuoso o maravilloso, pero la realidad está en el hoy y ello conlleva acción, más allá de nuestros sueños, lo que es perfectamente aceptable, la acción labra los caminos y consolida los escalones necesarios para llegar a donde queremos llegar, de manera que no sólo basta con soñar, es necesario accionar.

Los deseos forman parte importante de nuestra vida, tanto que podemos hacerlos costumbre, pero muchas veces no nos damos cuenta que el vivir deseando nos aleja de la realidad, nos distancia de lo que verdaderamente estamos viviendo, de nuestro ahora, de nuestro presente y de todo lo que está ocurriendo en este preciso instante, nos perdemos de mucho en nuestra vida por atender permanentemente nuestros deseos, nuestros anhelos…

La acción nos conecta con el presente, nos lleva a apreciar y valorar la realidad y el momento que vivimos, si estamos atentos y observando nuestro entorno, sabremos siempre como actuar, por el contrario, si nos sumimos en los deseos y en lo que no tenemos y deseamos tener o lo que deseamos vivir, establecemos una desconexión casi inmediata de lo que ocurre y esto lejos de ser positivo o negativo, en muchos casos, nos aleja de lo que somos.

La manera en la cual proyectamos nuestra vida, planificamos nuestro futuro y utilizamos nuestros pensamientos, puede resultar de gran utilidad, pero si ella deriva en acción, en metas, en objetivos  en constante ejecución, pensar en querer, pensar en lo que fue, en lo que será, en que pudo ser mejor o peor, no tiene esencialmente ningún sentido, únicamente la acción nos impulsa, nos lleva al progreso, en ese justo instante del ahora, sin más ni menos…

La única verdad es la realidad.
Aristóteles

La vida en deseos nos convierte en víctimas, de nuestros anhelos, sueños y experiencias que no llegan y que quizás nunca lleguen, la acción nos impulsa, nos orienta y nos mantiene alertas, no podemos vivir del deseo, del sueño, de la ilusión etérea, debemos aterrizar nuestra vida, en nuestro momento, en el presente, en las decisiones que nos son inherentes en el ahora y que forjarán nuestro futuro cercano.

Sueña, desea y experimenta, pero sé real, vive la realidad de la acción presente y constante, mantente alerta y conectado con tu momento, no pierdas de vista tu vida pensando en lo que será o atrapado en lo que fue…


Fuente: http://rincondeltibet.com/blog/p-no-te-dediques-a-sonar-tu-vida-sino-a-vivir-tus-suenos-19376


miércoles, 16 de noviembre de 2016

SOLO CUANDO TE RELAJAS RECIBES LO QUE QUIERES

Somos particularmente insistentes cuando queremos conseguir algo, luchamos, trabajamos, rogamos, nos frustramos, seguimos trabajando, nos desilusionamos, en fin podemos actuar de muchas maneras diferentes, pero solo pocas son las que nos acercan a conseguir aquello que realmente buscamos.

Debemos ser pacientes, eso no significa ser pasivos, no es sentarnos a esperar que las cosas lluevan del cielo, sino alinearnos con aquello que queremos conseguir sin desesperar, hacer todo lo que esté en nuestras manos pero sobre todo evitar este tipo de conductas:

Estresarnos: Cuando nos estresamos estamos distorsionando nuestra energía, perdemos la confianza de que realmente contamos con los recursos necesarios para alcanzar aquello que deseamos.

Perder el norte: Si sabemos hacia dónde vamos, no importa las vueltas que demos, los atajos o los recorridos innecesarios, tarde o temprano llegaremos.

Delegar responsabilidades propias: Solo nosotros somos capaces de tomar acción en nuestras vidas y la mayoría de las cosas que ocurren en ella dependen exclusivamente de nosotros mismos. Cuando responsabilizamos a otro estamos cediendo el control y con él formando una dependencia de otro en relación a lo que haga con ese poder otorgado.

Actuar desde el miedo: El miedo es el peor consejero de todos, siempre nos abre la puerta para tomar los caminos menos adecuados, esos que nos ofrecen relativa seguridad, donde no arriesgamos mucho, pero indudablemente tenemos muy pocas posibilidades de ganar algo.

Nadar en contracorriente: Pocas cosas son tan desgastantes como nadar contra la corriente, esto no quiere decir que nos sumerjamos en el río de la vida y dejemos que nos lleve por lugares en los cuales no queremos estar, significa que si estamos en el río y queremos ir en dirección contraria, salgamos de él y caminemos sobre tierra firme. Busquemos las vías apropiadas, las más favorables, que no acaben con nuestras energías en el trayecto.

Pensar de manera negativa: Cuando nos agobiamos con pensamientos negativos, de dudas, de miedos, frustración, rabia o de cualquier otro tipo, estamos utilizando de forma equivocada uno de nuestros recursos más poderosos, nuestra mente y nuestra actitud nos conducen de manera más fluida a donde queremos desde el positivismo.

Todas estas actitudes no permiten que nos relajemos, nos desconectan de la fe y la confianza de que tenemos todo para alcanzar lo que queramos, que solo desde la seguridad damos los pasos adecuados. Relájate, haz lo que esté a tu alcance y utiliza los recursos que tienes de la mejor manera para llegar a donde quieras, siempre escucha a tu corazón que conoce los mejores atajos y sobre todo disfruta del recorrido, porque es justo allí donde transcurre tu vida.


Fuente: http://rincondeltibet.com/blog/p-solo-cuando-te-relajas-recibes-lo-que-quieres-19530


lunes, 14 de noviembre de 2016

SIN LA VIVENCIA DE LOS OPUESTOS NO EXISTE LA EXPERIENCIA EN SU TOTALIDAD

Solo cuando conocemos la otra parte de la misma moneda, es cuando podemos apreciar a plenitud lo que significa vivir una experiencia desde sus dos extremos. Evidentemente pudiese resultar preferible, solo quedarnos en la ignorancia de vivir en el lado positivo de la vida, pero es justamente el encontrarse con su opuesto lo que nos permite valorarlo.

Solo podemos agradecer la luz, cuando conocemos la oscuridad, solo cuando pasamos hambre, es cuando apreciamos la comida que estaba sobreentendida en nuestra mesa, solo cuando perdemos lo que amamos es cuando le damos el valor real a su presencia. Todo aquello que damos por sentado, se puede manifestar a través de su opuesto para mostrarnos que la vida está compuesta por luces y sombras.

Por eso resulta más sencillo rescatar cada lección de aquellas experiencias que consideramos negativas en nuestras vidas, porque ellas llevan consigo siempre el opuesto a lo que queremos y nos abre los ojos ante lo que teníamos y no valoramos.

Las personas que se enferman gravemente pueden dar testimonio de esto, la enfermedad les hace abrir los ojos a la vida, les hace apreciar la salud que en algún momento estuvo predominando en sus vidas y sencillamente estaba tácita. Quienes logran sobreponerse a una enfermedad que los puso de frente a la muerte, cambian totalmente la visión de las cosas, comienzan a apreciar todo de una manera diferente, ven cada amanecer como un regalo, en cada sonrisa ven un milagro, aprecian poder salir y sentarse bajo un árbol y solo contemplar cualquier cosa que ocurre a su alrededor.

Es muy poco probable que quien recupere su salud afirme que tiene una nueva oportunidad para ir a su trabajo y mandar los correos pendientes, aunque esto tenga valor, ya no será prioritario en su vida, son las cosas que realmente importan lo que ahora llaman la atención, estar con los seres queridos, disfrutar de las ocurrencias del abuelo, darle de comer a un sobrino, abrazar con fuerza a un hijo… Pero no es necesario enfermar para apreciar la salud y la oportunidad de vivir cada día… No esperemos que la vida nos muestre su lado no tan grato para que valoremos lo que tenemos.

Los lados oscuros por lo general no son bien recibidos, pero si se nos están mostrando es porque debemos verlo, es una manera de enfocarnos y de poder apreciar el lado de luz, esto nos hace crecer, nos hace ser agradecidos, nos hace ser más empáticos y compasivos con aquellos que les ha tocado pasar por experiencias similares.

Mientras más conscientes somos, mientras más valoremos y apreciemos todas las bendiciones presentes en nuestra vida, menos necesitados nos encontraremos de ver el opuesto de las cosas. Los llamados de atención son por lo general para traer algo a la consciencia, cuando estamos dando prioridad a lo que no se lo merece, cuando la vida se nos pasa de largo, cuando somos ingratos con lo que vivimos, cuando tenemos los ojos cerrados ante toda la luz que nos rodea.

Obviamente la idea no es generar culpa, sino sembrar consciencia. La vida puede resultar bella incluso cuando nos esté mostrando su parte más oscura. Todo es cuestión de actitud y de apreciación. Alimentémonos de todo lo que vivimos, porque todo es enriquecedor y seguramente nos ayudarán a hacer de nosotros nuestra mejor versión.


Fuente: http://rincondeltibet.com/blog/p-sin-la-vivencia-de-los-opuestos-no-existe-la-experiencia-en-su-totalidad-20988


sábado, 12 de noviembre de 2016

¿POR QUÉ VALE LA PENA ESPERAR A LA PAREJA CORRECTA?

Una vez leí que el amor entre un hombre y una mujer surge en el mismo instante. Y estoy de acuerdo. Todo lo que sucede de manera no sincronizada, es muy poco probable que se transforme en amor.

Puedes contradecir que conoces a muchas parejas, donde ella fue quien se enamoró primero e hizo que él se casara con ella, y luego, dentro de varios años, el hombre de repente empezó a amar a su esposa. O un hombre que durante muchos años sentía el amor no correspondido por una mujer, y luego en algún momento a ella se le abrieron los ojos y se enamoró de él también. Lo siento, pero no lo puedo creer. Más bien me inclino a pensar que a la segunda media naranja en estos casos la atrajeron algunos beneficios secundarios inconscientes tales como la comodidad, la conveniencia, la confianza en el futuro, la liberación del miedo de la soledad, etc.

La química y el amor se producen inmediatamente cuando se conocen las dos personas que pueden formar una pareja. No es un hecho que tengan suficiente paciencia, perseverancia y decisión para desarrollar una relación amorosa, pero lo cierto es que el Señor les dio la oportunidad para ello. Sienten una conexión súbita instantánea. Ambos la sienten, ambos la perciben, ambos sienten curiosidad.

Si después de la primera cita comienza una tontería como “me prometió llamar y nunca lo hizo“, ”dijo que iba a venir pero nunca apareció“, “recibió mi mensaje pero no me respondió”, ”dijo que necesitaba un tiempo para pensar sobre la relación“, y aparte puede ser que ”está trabajando muy duro y no tiene tiempo para la vida personal” o te da pretextos como “voy a jugar el fútbol con mis amigos, nos vemos después”, etc., no te hagas ilusiones. Esto realmente es una tontería. Simplemente no se conectaron desde luego. A partir de este momento empezarás a construir una relación difícil con alguien que ni siquiera te necesita tanto.

Cuando las personas sienten química, ambos tratan de proteger los sentimientos del otro. Tu pareja no se desaparecerá de repente porque sabe que te lastimaría. No dejará sin respuesta tus mensajes o llamadas, porque cuida su relación y tu estado de ánimo. Él nunca insistirá en una relación abierta simplemente porque no puede pensar en nadie más que en ti. Siempre te tendrá en sus pensamientos, y lo sentirás. No te preocupará si existe un vínculo entre ustedes porque siempre vas a recibir la confirmación de los sentimientos y emociones que siente por ti tu pareja. Será sincero y honesto contigo, y lo serás tú también.

¿Sabes?, pienso que nos pasan demasiadas tonterías sólo por una razón: no tenemos la paciencia suficiente para esperar a la pareja correcta.

Si en la juventud todavía no nos entendemos a nosotros mismos y no sabemos qué tipo de persona necesitamos, en lugar de felicidad obtenemos una experiencia invaluable; en la edad adulta ya somos más pacientes, nos sentimos más libres y tenemos un equilibrio emocional.

Podrías preguntarme, ¿y qué pasa con aquellos que estaban esperando pero la pareja adecuada nunca apareció, y en sus 40-50-60 años se quedaron solos? Mi respuesta es que hay casos diferentes. Algunos formaron una relación con una persona equivocada, y con esto se cerraron a otras opciones. Otros deciden que están a gusto con lo que tienen y que no necesitan a nadie, están cómodos en su soledad. Otros no confían en la gente y piensan que todos los quieren lastimar; de esta manera se encierran en su soledad.

Pero hay otras personas que disfrutan de la vida en cualquier edad, aprecian cada momento y cada sensación, aman al mundo y a la gente, se aman a sí mismos y creen que entre los 7 mil millones de personas que habitan la Tierra, en algún lugar vive aquella cuya imagen coincide con el concepto que tienen en su mente. Alguien que sabe escucharse a sí mismo, por algún impulso desconocido empieza a estudiar un idioma extranjero y luego encuentra su felicidad en otro país. Otro escribe artículos que se hacen virales en Internet, y de esta manera lo contacta la persona adecuada. Y otro puede ser un científico que conoce su destino en un congreso de su especialidad. Cada quien tiene su propia receta.


Fuente: http://rincondeltibet.com/blog/p-esperar-a-la-pareja-correcta-8652