lunes, 26 de enero de 2015

SOBRE EL FUTURO

Cuando buscas, el futuro es importante, el objetivo es importante. Y cuando no buscas, el momento presente es todo lo que hay... todo. No hay futuro, de modo que no puedes postergar... no puedes decir: Mañana seré feliz. A través del mañana destruimos el hoy; a través de lo ficticio destruimos lo real. De manera que puedes decir: «Muy bien, si hoy estoy triste, no hay nada de qué preocuparse... mañana estaré feliz». De modo que el hoy se puede tolerar, lo puedes soportar. Pero si no hay mañana ni futuro, y nada que buscar y encontrar, no hay forma de postergarlo... la misma postergación desaparece. Entonces depende de ti ser o no ser feliz.

Y en el momento, en este momento, tienes que decidir. Y no creo que nadie vaya a decidir ser infeliz. ¿Por qué? ¿Para qué? El pasado ya no existe, y el futuro jamás existirá, de modo que este es el momento. Puedes celebrarlo: puedes amar, puedes rezar, puedes cantar, puedes bailar, puedes meditar, puedes emplearlo como quieras. Y el momento es tan pequeño, que si no estás muy alerta, se te escurrirá de las manos, desaparecerá. Entonces, para ser, uno ha de estar muy alerta. En cambio, hacer no requiere ninguna alerta, es algo muy mecánico. No emplees la palabra esperar... porque eso significa que el futuro ha vuelto a entrar por la puerta de atrás; si crees que deberías esperar, una vez más estás esperando el futuro. No hay nada por lo que esperar. La existencia es tan perfecta en este momento como lo será jamás. Nunca va a ser más perfecta.


Osho / Día a día


Pues eso


sábado, 24 de enero de 2015

viernes, 23 de enero de 2015

"La soledad no es aquello que sucede cuando estás solo, sino aquello que sientes cuando no puedes estar contigo mismo"

- Osho -


jueves, 22 de enero de 2015

LOS NERVIOS

Los nervios surgen cuando vas a hacer algo, cuando vas a mostrar algo, cuando te preocupas por lo que van a pensar los demás. Son parte del ego, parte de la timidez. Si no eres tímido, es imposible que surjan los nervios. No son más que una sombra. Por ejemplo, estás siempre hablando y lo haces muy bien. Pero, de repente, estás en un escenario y tienes que hablar delante de mil personas y te pones nervioso. Llevas toda tu vida hablando y eso es lo que tienes que hacer; ¡no vas a hacer nada nuevo!. Y nunca ha sido un problema, puede que hayas hablado con cada una de las mil personas por separado. Entonces, ¿por qué te pones nervioso de repente?

Ahora, al enfrentarte a mil personas, de repente sientes que estás siendo juzgado, piensas que opinarán sobre ti, sobre cómo actúas, cómo hablas, cómo te mueves. Una vez que surge la idea de la actuación, desaparece el flujo natural y te pones nervioso. De modo que cada vez que sientas que te vas a poner nervioso, analízalo y verás que es la timidez, ya se trate de una relación, o del trabajo personal, o lo que sea. Y no hay necesidad de ponerse nervioso, porque no hay nadie que te pueda juzgar, nadie tiene la autoridad para juzgar a nadie y no necesitas depender de la opinión de nadie. De hecho, este debería ser el criterio del crecimiento interior. Cuando puedas estar completamente solo y no necesites a nadie para ser feliz, cuando puedas estar fluyendo, silencioso, maravilloso, solo, y no necesites que los demás te conviertan en aquello que piensas que eres, cuando no necesites apoyarte en los demás o no necesites ningún tipo de aprobación, significará que has crecido. Sólo los niños buscan la aprobación de los demás, qué piensa papá, qué piensa mamá. Cuando creces eres independiente, no necesitas preocuparte de lo que piensan los demás.

De modo que elimina totalmente los nervios. Y sólo los podrás eliminar si aceptas ser quien eres. No se espera de ti que seas otra persona ni lo puedes ser, así que limítate a ser tú mismo y relájate, y no busques la aprobación de nadie más, no busques la opinión de nadie más; si haces lo que te digo, de repente, desaparecerán los nervios.


Osho / Cara a cara con Osho