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miércoles, 13 de julio de 2016
martes, 12 de julio de 2016
ESAS MIGAJAS DE AFECTO QUE TE DA, NO SON
AMOR
Cuando nos
encontramos involucrados sentimentalmente con otra persona, muchas veces
podemos caer en el gravísimo error de no darnos el lugar que nos merecemos, y
es allí donde radica la mayoría de los problemas donde se dan los amores mal
correspondidos.
El
merecimiento es la base de nuestras relaciones, nuestro amor propio, nuestra
capacidad de no necesitar a nadie más, nuestras creencias en relación a
nosotros mismos y al amor, las situaciones que estemos presentando, son los que
determinan la forma de interrelacionarnos con nuestro entorno, incluyendo a
nuestras parejas.
Cuando
tenemos puntos que debemos reforzar en cuanto a nuestra autoestima, a la forma
que creemos debemos ser amados, es cuando estamos más propensos a relacionarnos
con personas que en definitiva no se convertirán en amores ideales, sino por el
contrario, nos relacionaremos con personas que refuercen las creencias
equivocadas que tenemos en cuanto al amor, éstas pueden ser personas
indiferentes hacia nosotros, personas que nos quieren a ratos, personas
comprometidas sentimentalmente con alguien más, personas maltratadoras en
cualquier sentido, personas para las cuales no somos prioridad…. Y una lista
sinfín en la cual podríamos extendernos.
Mientras
nuestras creencias no cambien, los esquemas de nuestras relaciones se van a
conservar, y siempre mantendrán como constante la inconformidad por parte de
nosotros, esta actitud será a nivel consciente y subconsciente, procurando
darle a nuestro exterior la forma que pueda encajar más y que proyecte mejor lo
que llevamos en nuestro interior.
Es solo a
partir de una revisión y un trabajo interno que podremos reforzar el vínculo
que tenemos con nosotros mismos y a partir de allí, desde sentirnos cómodos con
nosotros mismos y no necesitar de nadie, atraer a la persona que encaje en
nuestro saneado esquema mental.
Cuando
empezamos a querernos y a respetarnos, nos es más sencillo reconocer cuando
alguien nos ofrece solo migajas de su amor, de su tiempo, de su atención, y se
nos hace más fácil tomar las medidas necesarias que nos lleven a generar
cambios en este tipo de relaciones, bien sea transformándolas en lo que
queremos o bien dejándolas ir.
Por lo
general cuando cambiamos nuestros conceptos del amor, resulta muy frecuente
terminar relaciones que nos hicieron sentir malqueridos o sencillamente
incómodos, ya no nos afecta la soledad, sino que crecemos en ella y la
preferimos antes de vincularnos en una relación que no nos traerá satisfacción.
Abrimos nuestra mente y corazón a lo que se ajuste a nuestro nuevo esquema y
vibramos con otra energía que atrae a nosotros esa experiencia amorosa donde
nos sentiremos plenos, correspondidos, respetados y considerados.
Pero como
vemos, las personas que se relacionan a nosotros pueden ser como quieran, de
hecho lo son, no debemos intentar o pretender cambiarlas, ellas solo se cruzan
en nuestras vidas porque responden a una vibración particular. Siempre que
queremos cambios, debemos comenzar por cambiar nosotros y desde ese punto
observar como todo cambia a nuestro alrededor.
Fuente: http://rincondeltibet.com/blog/p-esas-migajas-de-afecto-que-te-da-no-son-amor-16356
lunes, 11 de julio de 2016
MEDITAR
SIGNIFICA ESTAR ATENTO A TODAS LAS ACTIVIDADES DE LA MENTE
El arte de
meditar implica mucho más que calmar nuestra mente y atender a nuestras
sensaciones. En realidad aislarse a un lugar tranquilo y adquirir este hábito,
concentrándonos para aprender a meditar, no tiene un verdadero sentido si no
somos capaces de integrar su significado en nuestra experiencia diaria.
La
meditación va más allá de emplear un tiempo a practicarla y aprender a
concentrarse. El hábito ha de ser incorporado en nuestra vida, para que haya un
cambio interno, con la intención real de ser mejores personas: con nuestro
entorno, con nuestra naturaleza y los seres que habitan este mundo.
Nuestros
conocimientos y creencias impiden que accedamos a una mente clara, inocente y
sensible a lo que nos rodea. El sentido de meditar nos lleva a una mente que se
libera de la distorsión y del ruido mental, para adquirir un despertar que nos
hace ser más conscientes de cómo todo esto influye en nuestras relaciones y
nuestra conducta.
“Correr, bailar, nadar,
cualquier cosa puede ser una meditación. Mi definición de meditación es:
siempre que tu cuerpo, tu mente y tu
alma están funcionando juntos en ritmo, eso es meditación.”
-Osho-
Aprendemos a conocer nuestro “yo”
La
meditación está más allá de la mente. Así que cuando esta se calma es posible
llegar a un estado de claridad que facilita la tarea de eliminar los prejuicios
e ideas preconcebidas que distorsionan nuestros pensamientos. Es así como
podemos lograr ordenar nuestra mente para que se vuelva más sensible e
inteligente.
Al conocer a
nuestro “yo” y estar atentos a cómo actúa y nos influye, es cuando se produce
su ausencia, observándolo, y en esta ausencia la mente se pone en orden. Lo
hace atendiendo a la experiencia presente, incrementando las posibilidades de
adquirir cualquier aprendizaje potencial.
¿Has notado
cómo tu experiencia se ve contaminada por tus pensamientos? Si somos capaces de
mantener la mente en calma, podremos ir hacia la experiencia sin restricciones,
aceptando las cosas tal y como son, sin pretensiones.
Meditar nos pone en contacto con nuestra
naturaleza
Meditar no
es una técnica a practicar, ni es una habilidad que se adquiere con nuestra
mente y, por otro lado, tampoco supone esfuerzo. La meditación está por encima
de cualquier actividad mental, ya que es capaz de observar esta actividad. En
el límite donde termina la mente es donde comienza la meditación.
Utilizamos
la mente para obtener logros, metas y aprendizajes, sin embargo mediante la
meditación llegamos a nuestra naturaleza. Reconocemos nuestro estado más puro
que se mantiene a pesar de cualquier experiencia y circunstancia. Es así como
se llega a la integración de lo que tú eres más allá de tus acciones y tus
logros personales. Contactamos con nuestra naturaleza a través de la meditación
gracias a que nos encontramos con nuestro verdadero ser.
“La meditación es un
estado de claridad, no un estado de la mente. La mente implica confusión, nunca
es clara: no puede serlo. Los pensamientos crean nubes a tu alrededor: nubes
sutiles. Éstas generan una neblina y se pierde la claridad. Cuando las ideas
desaparecen, cuando no hay más nubes a tu alrededor, cuando te centras sólo en
tu ser, se produce la claridad”
-Osho-
El principio de la meditación es el
conocimiento de uno mismo
Llegar al
conocimiento de uno mismo a través de la meditación supone estar atento a toda
nuestra actividad mental en forma de pensamientos y sentimientos, además de
todas la actividades que genera nuestra mente. Actuamos como observadores de la
experiencia y es así cómo nos descubrimos.
Cuando
comprendemos nuestra actividad mental dejamos que aflore nuestro inconsciente
de una forma espontánea. Es así como nos liberamos del ruido que nos aturde,
confunde e invade nuestra conciencia. Apartamos las capas que entorpecen
nuestra visión para captar el mundo que nos rodea con mayor claridad.
“El control implica
resistencia. La concentración es una forma de resistencia que consiste en
reducir el pensamiento a un punto en particular. Y cuando la mente se adiestra
para concentrarse por completo en una sola cosa, pierde su elasticidad, su
sensibilidad y se vuelve incapaz de captar el campo total de la vida”
-Krishnamurti-
Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com/meditar-significa-estar-atento-todas-las-actividades-la-mente/
domingo, 10 de julio de 2016
sábado, 9 de julio de 2016
viernes, 8 de julio de 2016
jueves, 7 de julio de 2016
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