Fuerteventura en verde... aunque dure poco tiempo.
Bienvenido Welcome Herzlich willkommen
sábado, 23 de abril de 2016
viernes, 22 de abril de 2016
CUANTO MÁS GRUESA ES LA ARMADURA, MÁS
FRÁGIL ES EL SER QUE LA HABITA
Ser una
persona frágil supone tener una sensibilidad especial, que vamos protegiendo
mediante una coraza, añadiendo capas ante cada decepción y sentimiento
frustrado. Hasta la persona más sensible puede volverse fría cuando se siente
amenazada por una situación por la que no está dispuesta a pasar.
Hay
situaciones que a todos nosotros nos resultan difíciles de afrontar, asumir y
encajar como las de abandono, rechazo, desprecio, culpa, etc. En las
situaciones donde nos sintamos especialmente vulnerables haremos un repliegue
con el fin de protegernos. Esto es algo fundamental para preservar nuestra
integridad.
El carácter
y temperamento de cada persona influirá en su comportamiento ante este tipo de
situaciones que pueden provocar un gran dolor emocional. Por eso hay quienes se
exponen a situaciones dolorosas sin protegerse, y con cierta tendencia al
masoquismo, hasta quedar fuertemente magullados y heridos.
Otro tipo de
personas en cambio se mantienen precavidas: cuando anticipan una situación
similar a la de alguna experiencia anterior, son capaces de poner barreras y
volverse impermeables, indiferentes a cualquier emoción o sentimiento.
“Sin duda, tu coraza te
protege de la persona que quiere destruirte. Pero si no la dejas caer, te
aislará también de la única que puede amarte.”
-Richard Bach-
Ser frágil no significa ser débil
Ambos tipos
de personas descritas anteriormente estarían en polos diferentes, aunque siendo
dependientes de su misma fragilidad. Ni tirarse al vacío es una opción sana, al
igual que tampoco lo es atrincherarse para insensibilizarse.
La
fragilidad es comúnmente relacionada y confundida con la debilidad: ser frágil
me indica la intensidad de mis emociones, mi sensibilidad para experimentar mis
sentimientos y la dificultad que tengo para mostrarme tal y como soy por miedo
a que me hieran.
Siendo
frágil puedo ser fuerte ante las circunstancias, avanzando y conquistando mis
temores. Sin embargo, no permito mostrarme sensible, aunque internamente esté
sufriendo, pasándolo mal y sintiéndome solo. Quiero aparentar fortaleza
colocándome mi armadura, haciéndome creer que no me afecta, cuando la realidad
es que me afecta tanto que siento no poder soportarlo.
Somos
capaces de comprobar nuestra fortaleza cuando seguimos confiando a pesar de las
traiciones, cuando avanzamos a pesar de nuestros miedos y nuestra tristeza,
cuando mostramos nuestra vulnerabilidad y sensibilidad a quien lo merece.
Mostrándome tal y como soy
Cuando
reprimimos las emociones, cuando levantamos muros ante todo lo que sentimos,
permitimos que solo nos puedan ver de forma superficial, e incluso tratamos a
las demás personas de igual manera, teniendo así relaciones superfluas sin
especial compromiso.
¿Podemos así
conocernos tal y como somos? ¿Damos la oportunidad de que nos puedan conocer de
verdad? Añadir capas a nuestra armadura tiene estas consecuencias, nos perdemos
quienes somos. Vivimos atrapados por el miedo, con el fin de mantenernos
cerrados al dolor.
“Si quiero conocerme a
mí mismo, todo mi ser, la totalidad de lo que soy y no solamente una o dos
capas, entonces es obvio que no debo condenar, debo estar abierto a cada
pensamiento, a cada sentimiento, a todos los estados de ánimo, a todas las
inhibiciones.”
-Krishnamurti-
Cuando somos
especialmente sensibles, desarrollamos nuestra capacidad para evitar estar en
nosotros, nos enfrentamos al mundo desarrollando con diversos perfiles, que son
diferentes dependiendo de nuestro carácter: los tímidos y vergonzosos,
retraídos, bordes, complacientes, cuidadores, los que siempre están para los
demás, etc.
De alguna
manera, todas estas son nuestras máscaras con las que nos protegemos, adoptando
un rol determinado. Y así eludimos, siempre que podemos, hablar de nosotros
mismos y entrar en quienes realmente somos.
Con pequeñas
mentiras se pierde a grandes personas.
Aprendiendo a conocerme dando paso a mis
emociones
Es seguro
que volveré a sentir la traición, me volverán a hacer daño y las cicatrices de
mis heridas se abrirán de nuevo. Es algo que no puedo evitar, porque forma
parte de la vida misma, de mi paso por ella. Si realmente quiero vivirla,
aprender a conocerme y a conectar con los demás, he de exponerme a que todo esto
pueda suceder aunque me sienta frágil.
Mi
insensibilidad, frialdad, mi armadura; la coraza y los muros que levante no son
la solución.Esconderme fusionándome con los demás es mi autoengaño, el rol que
ejerzo para sentirme seguro. Todo es una falsedad, una triquiñuela que me
impide reconocerme.
Anestesiamos
nuestra sensibilidad impidiendo que se exprese, porque cuando, en el pasado,
hemos tenido la sensación de haber encontrado a la persona con quien poder
compartirla, hemos sido traicionados. Al abrirnos, hemos perdido nuestro propio
rumbo y amor, para poder ir aceptándonos, construyendo de nuevo un amor aún más
real.
Este proceso
es el de mayor vulnerabilidad, ya que estamos reconstruyendo nuestra identidad
dando un paso al frente, aprendiendo a explorar e ir reconociendo la
sensibilidad que hemos ocultado con cerrojos. A la vez que estamos más
expuestos hay mayor probabilidad de que nos hieran, porque estos cambios
suponen a su vez una trasformación en la relación con otra persona y en los
roles establecidos.
Los
desengaños por los que pasamos tanto de nosotros mimos como con las demás
personas, nos ayudan a ver con más claridad con qué tipo de personas queremos
estar. Vamos seleccionando a través de cuestiones más profundas como los
valores, la honestidad y la autenticidad.
Al fin y al
cabo todo este trayecto tiene sus aprendizajes a cada paso que vamos dando.
Dejando así que se manifiesten nuestras emociones, por dolorosas que resulten,
facilitamos el encuentro con nosotros mismos, y la conexión profunda con el
resto del mundo.
jueves, 21 de abril de 2016
miércoles, 20 de abril de 2016
CREER EN TI
SERÁ TU MEJOR OPCIÓN
¿Verdad que
cuándo somos pequeños parece que no existen los límites? De pequeños creemos
que podemos ser todo aquello que soñamos: astronautas, bomberos, policías…
Pero, cuando nos hacemos mayores los límites se encuentran por todas partes, ¿o
son límites que nosotros mismos creamos?
Nunca permitas que te
desalienten los que no creen en ti, al contrario, esfuérzate más y muéstrales
que eres capaz
-Hernán Sabio-
Tú puedes con todo
El miedo al
fracaso, la poca autoestima, las dudas, los miedos, todo esto provoca que
nuestra autoconfianza no se encuentre en su mejor estado y esto ¡nos impide ser
aquello que queremos! Por eso, debes siempre creer en ti mismo y confiar en tus
posibilidades, pues esto te ayudará a ser una mejor persona que labrará su
propio camino hacia al éxito, sin barreras.
Hoy veremos
algunos de los beneficios que derivan de creer en uno mismo, algo que quizás te
inste a quererte un poco más y ¡confiar en ti! Porque tú puedes con todo.
Criticarás menos
Cuando
emitimos un juicio o criticamos a alguien, lo único que estamos haciendo es
describirnos a nosotros mismos. Además, centrarte tanto en los demás impide que
puedas dedicarte más tiempo a ti mismo, lo que evitará que crezcas como
persona.
Cuando seas
una persona con una confianza en ti mismo que ¡hasta te sorprenda!, verás cómo
te conviertes en una persona menos crítica con los demás. ¿Empezarás a
centrarte en ti mismo de una vez?
Menos excusas
¿Cuántas
excusas te dices en tu día a día? “No tengo tiempo” es una de las más
utilizadas y, muchas veces, ¡no es verdad! Los miedos provocan que te excuses
para no llevar a cabo o hacer aquello que deseas. Creer en ti mismo hará que te
excuses menos y que hagas más. ¡Ponte en acción!
Serás una persona perseverante
La
perseverancia es algo que nos cuesta y que evita que continuemos caminando por
ese sendero que has decidido recorrer. Creer en ti mismo te permitirá saber lo
que vales, que las barreras las puedes superar si quieres y que el esfuerzo y
las dificultades siempre tienen un resultado positivo. Así que, ¡persevera!
Serás más objetivo ante las críticas
Es difícil
no tomarnos las críticas como algo personal, pero en muchas ocasiones esto
manifiesta lo poco que te valoras y lo poco que crees en ti. Es por esto por lo
que creer en ti mismo, confiar en ti mismo, te permite ver las críticas desde
una perspectiva mejor. De esta manera, lograrás identificar aquellas de las que
podrás beneficiarte o aquellas que deberás ignorar.
Desarrollarás un mayor autocontrol
Un pájaro posado en un
árbol nunca tiene miedo de que la rama se rompa, porque su confianza no está en
la rama sino en sus propias alas
Creer en ti
solamente tiene una salida: el éxito en todos los aspectos de tu vida. No es
algo baladí, no es algo que no deba preocuparte. Creer en ti es algo que debes
tener en cuenta para ser feliz, para hacer realidad todos tus sueños y para
convertirte en la mejor versión de ti mismo.
lunes, 18 de abril de 2016
PASIÓN: CONDIMENTO DE LA VIDA
La pasión es
un sentimiento muy intenso, que involucra el deseo y el entusiasmo por algo.
Refleja un interés particular por una causa, idea, actividad, persona u objeto.
Decimos que alguien se apasiona por algo cuando establece una relación de
afinidad muy fuerte con ese algo. Hay pasiones que enaltecen la condición
humana y constituyen el condimento que nos lleva a materializar los logros más
grandes.
La pasión es
una realidad que nos autodefine, es decir, que expresa un rasgo significativo
de nuestra identidad, de nuestra personalidad. Es importante distinguir entre
una pasión y un pasatiempo, ya que son términos que tienden a homologarse. Por
ejemplo, una cosa es ser un “trompetista”, lo cual constituye una “pasión” y
otra cosa es “interpretar la trompeta”, lo que podría tomarse simplemente como
un “pasatiempo”.
“Si la pasión, si la
locura no pasaran alguna vez por las almas… ¿Qué valdría la vida?”
-Jacinto Benavente-
Las
actividades que conllevan verdadera pasión requieren cantidades enormes de
tiempo y energía. Son convicciones auténticas, frente a las que nunca nos
sentimos completamente satisfechos. Recabar información, involucrarnos en
diferentes ámbitos u horas y horas de práctica nos permiten encauzar nuestras
pasiones por el sendero de la excelencia.
Tipos de pasión
Existen
distintos tipos de pasión según la causa que las motive. Es así como unas
pueden ser positivas o armónicas y otras negativas u obsesivas. Las pasiones
positivas se caracterizan por ser de elección libre. Son placenteras, dejan
tiempo para otras actividades y no pretenden opacar a alguien, como tampoco
satisfacer los deseos de otro, en detrimento de los propios.
La segunda
modalidad, es decir, las pasiones negativas, se distinguen fundamentalmente por
ser inmanejables para las personas que las “padecen”. No las controlamos, por
el contrario, ellas nos controlan. Buscan satisfacer los deseos de otros,
generan sentimientos de culpa, pérdida de autoestima y ansiedad. Por tanto, son
muy autodestructivas y requieren orientación y tratamiento psicológico en la
mayoría de los casos.
En algunas
situaciones, la pasión positiva puede desaparecer por la interferencia de
otros. Por ejemplo, cuando los padres buscan desarrollar o afianzar los
talentos de sus hijos. Aunque bien intencionados, les recuerdan permanentemente
asumir las responsabilidades adquiridas con su tarea deportiva o artística
predilecta. Así generan una pérdida paulatina de interés en dicha actividad.
Recordemos que la pasión es de libre práctica y elección.
De otro
lado, hay costumbres que llevan a dejar de lado los compromisos adquiridos para
dedicar la mayor parte del tiempo a actividades que aportan poco. Es el caso de
los videojuegos, las redes sociales o los avances del equipo de fútbol
favorito. Este tipo de aficiones pueden resultar adversas en la calidad de
vida. Es por eso que debemos permanecer atentos para orientar y canalizar el
tiempo y la energía dispuestos, en actividades que en verdad aporten algo
positivo.
Una
estrategia que no falla es la de partir de aquello en lo cual tenemos
habilidad. Esto es fundamental a la hora de emprender cualquier proyecto.
Enfocarnos hacia ello no solo amplía nuestro horizonte, sino que nos acerca a
quienes tengan intereses similares. Esto generará un panorama en el que hay
grandes posibilidades de éxito.
Para tener en cuenta
El
conformismo es el principal enemigo de nuestras pasiones. Por eso, es mejor
asumir una actitud humilde, pero ambiciosa al mismo tiempo y tomar ejemplo de
los grandes hombres que se han jugado a fondo por sus ideales. No podemos poner
límites a nuestros sueños, muchas pasiones desaparecen cuando nuestros temores
afloran. Por tanto debemos ser tenaces y arriesgar.
Es imperioso
alejar de nosotros todo lo que sea negativo. Recuperar la actitud soñadora y
curiosa que teníamos de niños y apartar toda limitación mental que ponga
límites a lo que deseamos lograr. No podemos continuar desperdiciando nuestro
tiempo y energía en cosas que no correspondan a lo que verdaderamente nos
estremece en la vida.
Pocas cosas
son tan estimulantes como compartir nuestra pasión con otros. Nos permite
reconectarnos con nuestro interior y dar lo mejor de nosotros mismos. Pero no
solo eso, es posible que podamos despertar la pasión que dormita en otros.
Incluso es probable que nuestros destinatarios se conviertan en nuevos
estimuladores de la pasión en los demás.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







