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jueves, 16 de julio de 2015
9 PLACERES QUE NOS
BRINDA LA LECTURA
“De todos los
instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son
extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su
vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada,
extensiones del brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de
la memoria y la imaginación”.
Jorge Luis Borges
¿Hay algo que no nos pueda ofrecer un libro? No solo
hablamos de placeres, hablamos de necesidades. Leer es compartir, vivir,
sentir, maravillarse y decepcionarse por el mundo, encontrar la manera de
sentirnos bien y fijar nuestra mirada en un destino.
Lo cierto es que la lectura nos ofrece todo lo que podamos
imaginar y lo que no. Por eso, hoy os recordamos 9 fantásticos placeres que nos
brinda la lectura:
1. Hay sentimientos
que se alivian leyendo un gran libro
La soberbia, la tristeza, la inquietud, la ira, la angustia…
Hay innumerables sentimientos que la lectura consigue apaciguar cuando nos
bloquean. Lo cierto es que, la lectura contribuye a superar miedos
2. La lectura nos
acerca a la autocomprensión
¿Quién no se ha sentido identificado en algún momento con un
personaje, un pasaje o con una simple frase? Le lectura nos hace reflexionar
sobre quiénes somos, a qué aspiramos y cómo nos comportamos.
Además, leer nos ofrece nuevos horizontes y tiene una
capacidad asombrosa para satisfacer nuestras
inquietudes. Leyendo encontraremos la respuesta a nuestras preguntas, aún
cuando ni siquiera sepamos formularlas con antelación.
3. La lectura es la
musa de la imaginación
Leer te eleva, te permite soñar y acudir a otros
mundos. Un libro puede convertirse en
una máquina del tiempo o, mejor dicho, en una máquina de sueños. Leyendo podemos ir al antiguo Egipto, a la
antigua Grecia, a la Edad Media, a la Prehistoria o a la Segunda Guerra
Mundial; podemos ir exactamente a donde queramos. Realmente resulta tentador.
4. Leer te permite
ser lo que quieras
A través de la lectura me he metido en la piel de un rey, de
una gaviota, de un payaso, de un vagabundo… He podido sentir lo que significa
ser un árbol centenario, una hoja de papel, un zorro o un caracol. Es algo maravilloso.
5. Cuando lees
descubres lo que piensas
Poner palabras y sentimientos a nuestros pensamientos es
algo tan extraordinario como necesario. Cuando lees descubres que el
maravilloso mundo enmarañado que se esconde tras tus pensamientos es realmente
una tela de araña perfectamente tejida.
Además, leer nos facilita ir más allá. Nos permite conocer
el pensamiento de personas con las que no coincidimos ni en tiempo ni en lugar.
Conocer el interior de una persona de forma íntima cuando te separan millones
de kilómetros de tierra y mar, miles de años o cientos de barreras culturales
es tremendamente extraordinario.
6. Leer es siempre
una lección de humildad y de humanidad
La lectura es una riqueza que lleva a todas partes, sin
ostentar, por supuesto. En este sentido,
no hay nada que determine la casualidad. Siempre he pensado que los libros
llegan a nosotros y nosotros llegamos a los libros. Es un baile, un cortejo
constante que nos insufla el aire que necesitamos en los momentos adecuados.
Leer es siempre un refugio que nos permite aprender sin
límites y tomar conciencia de que lo desconocemos será siempre infinitamente
superior a lo que conoceremos. Pero, sobre todo, leer nos da sed, sed de
conocimiento, de sueños y de inquietudes.
7. Releer es un
placer supremo
Hay algo genuino en el impulso que nos lleva a releer una
obra o un escrito. Esta genialidad nos hace absorber elementos de los que antes
no nos habíamos percatado y saborear de nuevo aquello que antes nos hizo soñar
y nos inspiró sentimientos verdaderamente nuevos y originales.
8. Leer nos exige lo
mejor de nosotros mismos
La lectura nos brinda experiencias que nos exigen ofrecer a
sus letras el 100% de nosotros mismos. Sabemos que si buscamos algo, lo
encontraremos pero solo si nuestra mente se abre de par en par y deja entrar a
los bellos principios que nos otorga un libro.
9. Leer es siempre
perfecto
La lectura nos da voz y es el juego perfecto. Podemos saber
cómo es estar enamorados sin haberlo estado pero, sobre todo, podemos
enamorarnos al leer. Leer enriquece nuestros sueños y salva nuestras vidas.
Tras leer un libro, la imagen que el espejo de nuestra alma
nos devolverá será un reflejo fuerte y erguido, pues favorece nuestra autoestima. En
definitiva, la lectura te deja sin palabras porque leer es reinar en uno mismo.
miércoles, 15 de julio de 2015
¿CÓMO REDUCIR LA VELOCIDAD CUANDO VIVES DEMASIADO RÁPIDO?
“El hombre que ha
empezado a vivir seriamente por dentro, empieza a vivir más
sencillamente por fuera”
Ernest Hemingway
¿Sientes que tu vida va demasiado deprisa, que todo sucede
demasiado rápido, tanto que a veces pareces perder el control? Vivir demasiado
rápido porque hay muchas cosas que hacer está a la orden del día, y es una
importante causa de estrés.
A veces, cuando los factores externos nos abruman, nos sentimos incapaces de
eliminar la tensión y de organizarnos, de
cambiar la perspectiva y ponernos a nosotros mismos al frente para seguir
adelante.
Habitualmente, estos factores externos se asimilan, y
nuestras mentes comienzan flaquear. Dudamos de nosotros mismos, porque nos
sabemos cómo vamos a superar eso, y nos dejamos llevar “hasta que el cuerpo
aguante”, asumiendo el vértigo que nos provoca la situación y actuando sin
pensar en nosotros mismos, al ritmo que nos marca la vida, en un bucle
imparable. Y no sabes si llorar, gritar o mandarlo todo “a tomar por
retambufa”.
Pero la vida sigue, y hay que continuar hacia adelante.
Aprender a echar el freno no es fácil, pero hay que aprender a hacerlo. Si no,
tarde o temprano, la velocidad podrá con nosotros, y todo el esfuerzo y el
sufrimiento acumulado habrá servido de poco.
5 consejos para
reducir el ritmo de la vida
Acabar con la
multitarea
A veces parece que si no estamos en “modo multitarea”
estamos perdiendo el tiempo. Las calles están llenas de personas caminando, que
escuchan música y miran de reojo los escaparates. Los gimnasios de personas que
hacen bicicleta estática o elíptica mientras se empeñan en intentar leer una
revista y, por supuesto, también escuchan música.
Pero, cuidado, no solo esto. Además la multitarea tiene una
buena consideración social y a menudo las personas que salen vivas de ella son
elogiadas y admiradas. Pero, en realidad, al cerebro le cuesta mucho prestar
atención a varias tareas a la vez y disminuimos de manera notable nuestra
eficiencia cuando lo hacemos, salvo que estas tareas estén extraordinariamente
automatizadas.
Pero, ¿Qué dice la ciencia? Los estudios afirman que, a
pesar de parecer paradójico, las personas que peor trabajan en multitarea son
las que más tiempo se pasan en este “modo”.
“Lo que es alarmante es que las personas que hablan por el
móvil mientras conducen tienden a ser las personas menos capaces de realizar
bien varias tareas a un tiempo”, dice el profesor de psicología David
Sanbonmatsu, autor principal de la investigación, en un comunicado de la
Universidad de Utah.
Además, es agotador. Y la falta de eficiencia no solo
aumenta el estrés, sino que implica dedicar más tiempo real a la realización de
las tareas.
Practicar Mindfulness
El mindfulness puede ser descrito como un mero estar
presente, ser consciente y vivir en el momento. Esto no significa tengas que
aislarte y practicar la meditación en
silencio durante días.
Puedes hacerlo en esos momentos en los que realmente puedes
parar. Se trata de vivir y disfrutar las experiencias del momento, por
sencillas que sean, de estar presente en tu experiencia de ese momento.
Ser consciente en un mundo lleno de estimulación y la
distracción puede no ser fácil. Sin embargo, cualquier pequeña dosis de
atención que se puede implementar reducirá la sensación de estar abrumado y
ayudar a cultivar lo que podría sentirse
como un ritmo más lento.
Aprender a decir NO
Decir NO puede que sea difícil. Pero es aceptar todo lo que
te proponen y todo lo que surge lo que te hace vivir a un ritmo que te deja
exhausto. Si te parece muy duro decir que no, prueba con otras fórmulas, como
“déjame pensar en ello”, o “dame unos días y hablamos”, o “en este momento
estoy muy apurado”, etc.
Programar actividades
para divertirse
A pesar de que tu agenda esté muy apretada, es necesario que
busques momentos para distraerte y para divertirte. Y no solo es cuestión de
salir de fin de semana o ir de vacaciones una vez al año. Se trata de programar
tus momentos de descanso del día y la realización de alguna actividad
recreativa, como ir al gimnasio o salir a pasear, leer, etc.
Simplifica: Keep It
Short and Simple
¿Conoces el principio KISS? Keep It Short and Simple, hazlo
breve y simple, es el significado de este acrónimo. Originalmente es Keep It Simple, Stupid, pero parece que esto
era demasiado agresivo, y ahora se suele traducir de la otra forma.
Es un principio de diseño, en el que la simplicidad debe ser
mantenida como un objetivo clave del diseño, y cualquier complejidad
innecesaria debe ser evitada. Se registra por primera vez en los Estados Unidos en 1960 y se atribuye
principalmente a Kelly Johnson, ingeniero jefe en Lockheed Skunk Works.
Actualmente, se aplica mucho a estrategias de productividad y gestión de
proyectos para reducir el estrés y
mantener el foco en lo importante.
lunes, 13 de julio de 2015
AMERICAN STAR, LA TRAGEDIA DEL TITANIC MAJORERO
Espectacular fotografía del buque náufrago “American
Star” lograda por el artista alemán, residente en Fuerteventura, Klaus Berends.
Berends trabajó durante varios días dentro de su casco en ruinas, y en
situaciones extremas, para lograr su iluminación interior. Para entonces, en
1999, el buque ya había perdido más de la mitad de su casco. Berends tiene en activo
una exposición itinerante sobre este coloso. (Foto cedida a Radios Patio y
Revista Mi Pueblo, por el artista. Ver más en http://www.behance.net/KlausBerends)
Por estos días se han cumplido veinte años del siniestro
del trasatlántico “American Star”, que encalló, en medio de una tempestad, la
madrugada del lunes 17 de enero de 1994, en la playa de Garcey, en el Municipio
de Pájara, al suroeste de la isla de Fuerteventura.
El buque zozobró cuando estaba siendo remolcado, como un
siamés, desde Inglaterra por un remolcador ucraniano, con destino a un muelle
Tailandés donde iba a ser desguazado.
Del que fuera el mayor buque norteamericano de pasajeros
en su época dorada, y durante la segunda guerra mundial, el medio de transporte
más eficaz de sus tropas, apenas quedan algunos vestigios de su espectacular
estructura, y un compendio de heroísmo y entereza de quienes hicieron de sus
restos, la materia prima para realizar sus propios sueños.
Cinco lustros después de la tragedia, el ferry se ha
reducido a la más mínima expresión: a un trozo de su proa, que como la mano de
un náufrago pidiendo socorro, se asoma en el horizonte… nada que ver con lo que
fuera en el momento de enterrar su quilla en el fango del fondo marino y
partirse en dos: un gigante de 216 metros de eslora, 28 metros de manga y algo
más de 23 mil toneladas de peso bruto.
Este es un relato, que trabajamos a “pie de barco” desde
el mismo momento en que sucumbiera en la playa de Barlovento, presentamos la
cronología oficial de los acontecimientos reales que sucedieron antes y después
de la tragedia, y la presentación de los testimonio de personas que
consiguieron introducirse dentro del Titanic Majorero, según la denominación,
que con razón se le ha otorgado en Fuerteventura.
UNA ODISEA CONVERTIDA EN BAR
En la esquina en donde confluyen la calle “Jesús y María”
y la “Primero de Mayo” de Puerto del Rosario, en Fuerteventura, existe un local
que sin serlo, se ha convertido en algo así como un “museo de oficio” de los
turistas Europeos que se interesan en el buque de Garcey.
Realmente no es eso, no es un museo. Es un bar: el “Bar-
Cafetería el Naufragio”, según se lee en el anagrama, elaborado en forma de ojo
de buey, y se aprecia en la atención que se dispensa a a sus visitantes en todo
momento.
La edificación, proyectada inicialmente como almacén,
pronto cambiaría de orientación, por disposición de su propietario: Ibrahim
Quintana, un corredor de coches, de 28 años de edad, que en el momento del
naufragio, estaba dispuesto a jugarse todas sus cartas, esperanzas y esfuerzos,
para sacar adelante el local que convertiría en el medio con el que se ganaría
la vida.
Pero un día, aquel obstinado emprendedor, sorprendió a su
familia y a quienes se disponían a darle forma a su negocio. Ibrahim impartió
la orden perentoria: hay que reorientar el proyecto. El American Star, lo
indujo a cambiar, con todas sus consecuencias, sus planes de vida. Su vida que
ya no iba a depender de un almacén sino de otro tipo y nuevo negocio: un bar-
cafetería.
Es que en un arrojo de valor, y, el deseo de hacer
realidad sus propias aspiraciones, Quintana, un día decidió sumarse a la legión
de chatarreros, saqueadores, truhanes, apelativos con los que se denominó a
quienes por esos días arriesgaban su integridad para obtener algún objeto de
utilidad de entre los restos del Américan Star.
-“Nadie sospechaba lo que había dentro del trasatlántico,
y teniendo en cuenta su estado de ruina y las condiciones del mar que nos
hacían prever lo peor, yo, como los demás, decidí llegar hasta el barco y
meterme dentro… Todas estas cosas que usted ve aquí en mi local, puestas como
en un un museo, si no las hubiéramos sacado de allí, con seguridad, que se
hubieran perdido en el mar –se justificó. Estas son cosas que ya no se fabrican
en ninguna parte. Es más, si uno se sube a un ferry de cualquier compañía que
opera en Canarias, se puede dar cuenta de eso, de que ya no se usan, de que los
barcos están hechos con piezas de otros materiales. Hubiera sido una verdadera
lástima dejarlas perder…”
“¿Lo mejor de todo esto? Lo mejor, fue el momento en que
tomamos la decisión de sacarlo todo a tierra y ponerlo a salvo, y
luego si, repartirlo entre todos según los intereses de cada uno. Había muchas
cosas pesadas que era imposible que las moviera uno solo”.
Mientras señalaba con su vista cada uno de los elementos
que conformaban el puzle de su negocio y resultado de su trabajo (la barra del
bar, las puertas, los bordes de la ventanas y los ojos de buey; barandillas,
extintores y pinturas de un considerado valor artístico…), Quintana, apuntilló:
– “El barco me cambió la vida y mi manera de pensar. Me
permitió tener el bar que soñé. Un bar que se parece a un barco” dijo,
haciéndonos entrega de una cinta de video en el que se registran algunas
momentos de sus excursiones al buque y de paso, corroboraban sus palabras y la
manera como obtuvo los ornamentos del Américan Star, que ahora vesten su bar.
El Bar- cafetería “El Naufragio” .
POSIBLE ABANDONO
Todo comenzó el 18 de enero de 1994 cuando toda
Fuerteventura fue igualmente sorprendida por la noticia de que un gran
trasatlántico había encallado en el sur.
La versión, que estaba en boca de todos, pasó, de la
ficción a la realidad, cuando el entonces teniente y comandante de la Guardia
Civil de Puerto del Rosario, Francisco Alba, nos dio a conocer la versión
oficial:
– “En efecto, el día 17 de enero se nos informó de que un
remolcador había emitido una señal de llamada de emergencia, que el barco
American Star al que remolcaba el barco Neftegaz 67, de bandera ucraniana, que
el American Star había partido los cabos y se encontraba a la deriva y que
debido al mal tiempo podría encallar en las costas de Fuerteventura. Entonces
se estableció un dispositivo de vigilancia para determinar en qué sitio podría
encallar. Aunque ya sabíamos que ninguna vida humana corría peligro porque el
barco iba vacío, iba para el desguace en Tailandia, procedente de Inglaterra.
Hacia las 6 y 15 de la mañana del día 18 fue cuando se tuvo conocimiento de que
el barco ya había encallado en el lugar conocido como Playa de Garcey”.
“Durante algunos días -prosiguió- la Guardia Civil estuvo
vigilando las ruinas del barco, pero al no formularse alguna solicitud formal
por parte de sus propietarios, la Guardia Civil decidió dejar esta etapa de
vigilancia para atender otras prioridades”.
“En principio se estableció un servicio de vigilancia las
24 horas del día sobre el barco que duró entre 20 y 25 días, luego se retiró
ese dispositivo de vigilancia que la asumió inmediatamente una empresa privada
de seguridad”, reveló el teniente Alba.
-¿Por qué se retiró la vigilancia que venía prestando la
Guardia Civil? Preguntamos.
“Se retiró porque ya no había ningún motivo para
mantenerlo y, digamos, tener hipotecada la Guardia Civil, además teníamos que
atender otros servicios. Aunque una empresa privada asumió la vigilancia de 24
horas, no obstante, la Guardia Civil en sus patrullas diarias, solía pasar por
ahí. Es más, aún hoy (1996) se pasa por ahí (el barco encalló cerca a la zona
de prácticas de las tropas españolas de la OTAN en el Municipio de Pájara)
– ¿Se podría afirmar que técnicamente hubo abandono del
barco?
“Bueno, eso, será un tema que deben responder las
autoridades de la Marina y las que deben responderán a esa pegunta. A nosotros
nadie nos ha dado una explicación por qué, y si es cierto que el barco partió
los cables que lo unían al remolcador o si hubo un abandono por parte de la
empresa propietaria, eso nosotros no lo sabemos”, concluyó.
Fuente: http://mipueblofuerteventura.es/american-star-la-tragedia-del-titanic-majorero/?utm_campaign=shareaholic&utm_medium=facebook&utm_source=socialnetwork
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